Secuestró a su propio hijo de la escuela

La madre denunció que su expareja, con antecedentes de violencia, retiró al niño por la fuerza pese a los pedidos de auxilio del menor. Desde el hecho, no se conoce el paradero de ninguno de los dos.

Un hombre retiró a la fuerza a su hijo de 9 años de una escuela de La Plata el viernes pasado y, a casi una semana del hecho, ni la madre del menor ni la Justicia conocen su paradero. La madre, desesperada, denunció el episodio como un caso de violencia vicaria y recurrió a los medios para visibilizar la situación.

Diana, la madre del niño, relató que su expareja "siempre fue una persona violenta" y que esa agresividad se repitió cuando el viernes llegó al colegio, donde el niño se encontraba acompañado por ella y sus abuelos. En medio de una escena de tensión, Valentín —el menor sustraído— pidió ayuda a gritos para no ser llevado con su padre: “Ayudame, ma, ayudame”, suplicaba mientras era retirado a la fuerza, según puede verse en un video que la familia difundió.

Aunque la Justicia había dictado una orden de restricción perimetral contra el agresor, el régimen de contacto entre padre e hijo seguía vigente. Diana sostuvo que había advertido reiteradamente el miedo de su hijo de encontrarse con su padre y lamentó que no se hubieran interrumpido las visitas a tiempo. "Si los hubieran escuchado, hoy mi hijo no estaría desaparecido", expresó entre lágrimas.

La mujer radicó una denuncia ante la fiscalía, que actualmente lleva adelante una causa por averiguación de paradero. Además, responsabilizó a la institución escolar por permitir la entrega del niño pese a los visibles signos de resistencia del menor y denunció que incluso estuvieron a punto de entregar también a otro de sus hijos, sobre quien el agresor no tiene derechos parentales.

Hasta el momento, ni en la casa del padre ni en la de los abuelos del menor hay rastros de su paradero. Los vecinos aseguraron que no ven a la familia desde hace varios días. "No sé qué más hacer. Lo busqué por todos lados y no está", dijo Diana, quien además reveló que su expareja había sido denunciado por otras mujeres por violencia de género.

El caso se investiga en el marco de violencia vicaria, una forma extrema de violencia de género en la que los hijos son utilizados como instrumentos para dañar a las madres.