Seguridad: planifican acciones para cada barrio de la ciudad

José Glinski mantuvo reuniones con dirigentes vecinales, quienes plantearon las problemáticas de su barrio en torno a la seguridad. También se abordó la deserción escolar, falta de alumbrado público, venta ilegal de bebidas y usurpaciones.

Entre la jornada del lunes y ayer el secretario de Seguridad y Justicia de Chubut, José Glinski, dialogó en forma individual con vecinalistas con la finalidad de establecer medidas puntuales para mejorar la seguridad en los barrios de Comodoro Rivadavia.
Las inquietudes generales de los vecinalistas ya habían sido expresadas en un plenario realizado el viernes en el Centro Cultural.
Glinski propuso “puntualizar con cada uno (de los dirigentes) qué cosas podíamos hacer en función de sus necesidades particulares”.
En el barrio Pietrobelli, por ejemplo, se planteó el funcionamiento del corredor de seguridad “tomando sugerencias con respecto a los recorridos de patrullaje policial y si era necesario un dispositivo de control vehicular sorpresivo”, graficó el funcionario.
En el caso de Diadema, “es un sector muy particular, ya que tenía registrado uno por uno los hechos delictivos sucedidos de los últimos dos años y estaban muy conformes de las tareas del nuevo jefe de la comisaría”, sostuvo el secretario.
Con la presidenta de la vecinal de La Floresta, Silvia Navarro, se analizó el mapa del barrio para evaluar dónde y cómo encarar “una zona alta que tiene conflictos”.
El funcionario además discutió cuestiones vinculadas a la deserción escolar, la falta de alumbrado público, venta ilegal de bebidas alcohólicas, emplazamiento de las comisarías, el problema de las usurpaciones “siempre con el objetivo de encarar un plan de acción para cada barrio en particular”, puntualizó.

LA VOZ DE LOS DIRIGENTES
La vecinalista del barrio San Isidro Labrador, Cristina Kowal, señaló que la mayor inseguridad la sufren en la parte comercial, por lo que “le pedimos a la gente de la Seccional Cuarta una mayor presencia”.
Plantearon también la venta de alcohol a los menores y “se nos dijo que se va a controlar fuertemente a los comercios y a concientizar a los chicos”.
Mientras, el dirigente del barrio Gobernador Fontana de Kilómetro 8, Mateo Tula, valoró como “muy positiva” la reunión. “Da la impresión de que por primera vez se está hablando en serio, dando la cara y citando a los vecinos y a los comisarios”, indicó.
El vecinalista que pidió contención para los chicos de la calle sostuvo: “no hay soluciones mágicas y esto tenemos que arreglarlo entre todos”.
Mientras, la dirigente de La Floresta solicitó cámaras de seguridad, más recorridos de patrulleros y mejorar las calles para que la policía pueda entrar a zona “difíciles”.
El vecinalista del Máximo Abásolo, Roberto Varela anticipó que “a partir de la primera semana de abril vamos a ponernos a trabajar en el corredor seguro para las escuelas”.
El presidente del Balcón del Paraíso, José Velázquez, requirió más control en su sector, principalmente de noche.
“El nuestro es un barrio chico, pero hemos tenido algunos problemas, y lo que acordamos fue trabajar juntos entre los vecinos, la policía y el gobierno para mejorar la situación”, sentenció.

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