Amy recibió su primera guitarra a los trece años y comenzó a componer un año más tarde. Al poco tiempo, empezó a presentarse en pequeños bares de Londres. Más tarde, formó parte de una pequeña banda femenina de jazz.
En 2003 lanzó su álbum debut, "Frank", que obtuvo críticas positivas y fue comercialmente exitoso en su país natal, el Reino Unido, y fue nominado a los premios Mercury Prize. Su segundo álbum de estudio, "Back to Black", fue publicado en 2006.
Por este disco la cantante consiguió seis nominaciones a los Premios Grammy, de las cuales ganó cinco, entre ellas, Canción del año, Grabación del año y Mejor artista nuevo. En febrero de 2007, ganó el BRIT Award a Mejor Artista Británica. También ganó un World Music Award y tres Premios Ivor Novello, entre otros prestigiosos reconocimientos. Su estilo distintivo, sus tatuajes y su peinado "beehive" la convirtieron en motivo de inspiración para algunos diseñadores de modas como Karl Lagerfeld.
Sus constantes problemas legales, su adicción a las drogas y al alcohol y sus complicaciones médicas derivadas de su comportamiento autodestructivo fueron fuente de titulares desde el año 2007.
Fue encontrada muerta en su departamento el 23 de julio de 2011 a los 27 años, tras sufrir un colapso ante el síndrome de abstinencia.
