Sería inminente la privatización del servicio de recolección de residuos

En el transcurso de las últimas semanas quedó puesto de manifiesto que el servicio de recolección de residuos urbanos en la ciudad del Gorosito volvió a ser ineficiente por la falta de camiones recolectores. La contaminación del medio ambiente se agrava por la persistencia de desperdicios que son arrojados por desaprensivos vecinos en veredas o baldíos de la periferia. El municipio anunció que habrá cambios operativos.

 Caleta Olivia (agencia)

La gestión del intendente José Córdoba, que viene recibiendo fuertes críticas de quienes le atribuyen responsabilidades, decidió ayer salir al cruce de las mismas de manera contundente a través de un informe de prensa que seguramente traerá aparejadas disímiles repercusiones.

En principio destaca que “la situación medioambiental de nuestra ciudad requiere soluciones diferentes y con responsabilidades de todos los sectores”, por lo cual advierte que de ahora en más desde el municipio se instrumentarán alternativas en el funcionamiento del servicio de recolección de residuos.

Esto último en razón de que, a pesar de las inversiones que se hicieron en los últimos meses en esta área operativa, se evidenció “poco cuidado en la conservación del equipamiento, lo cual conlleva a la constante rotura de camiones (recolectores compactadores), menoscabando el servicio que se presta a los vecinos”.

LLEGAN MAS CAMIONES

Paralelamente se indicó que el fin de semana arribaron a Comodoro Rivadavia y montados en un carretón, dos camiones que meses atrás fueron comprados con fondos propios y luego enviados a la localidad cordobesa de Oncativo para el montaje de cajas compactadoras en la planta de Scorza. Pero no se aclaró por qué hasta ayer no se los trasladó a Caleta.

Con anterioridad, otras dos flamantes unidades habían sido sometidas a ese proceso y tras ser recepcionadas, fueron puestas en operatividad.

En ese contexto, el municipio señala que en el mes de diciembre de 2014 había cuatro camiones en funcionamiento, pero actualmente solo quedaba una unidad para prestar el servicio de recolección de residuos.

Por ello, la gestión de Córdoba analizaba detenidamente si entregaría las dos nuevas unidades que llegaron desde Córdoba, “por la falta de compromiso de quienes tienen a su custodia estos bienes municipales”.

POSIBLE PRIVATIZACION

A la hora de dar más precisiones a través del informe de prensa, destaca que “es lamentable manifestarlo, pero a fines de 2014 se ha llegado el extremo de la detención de un trabajador manejando un camión recolector en estado de ebriedad, lo que exime de comentarios respecto del cuidado y preservación de las unidades y el recurso humano”.

En tal sentido, se revela que “desde el municipio se plantean alternativas” como la posibilidad de implementar otro mecanismo de funcionamiento, tal “como ocurre en ciudades vecinas, donde el servicio funciona y los equipos perduran”.

En este contexto, Diario Patagónico pudo conocer que por la colocación de cajas compactadoras a los dos últimos camiones la comuna tuvo que pagar 451 mil pesos y otra elevada suma por gastos de traslado.

Por otra parte, el personal del área de recolección ya estaría advertido de la posible privatización del servicio, a tal punto que a media tarde de ayer vecinos del barrio Mirador informaron a este medio que la dotación del único camión que pasó por ese lugar se negó a recolectar las bolsas que desde hace varios días se acumulan en los canastos domiciliarios.

BASURALES CLANDESTINOS Y SITUACIONES DE AGRESION

En otro orden, el municipio hizo hincapié en las dificultades que afronta para mantener limpias las veredas, terrenos baldíos e incuso banquinas de caminos de la periferia.

Al respecto indicó que realiza numerosos operativos de limpieza en los barrios, utilizando equipos especiales, camiones, máquinas y que incluso cuenta con la colaboración de muchos vecinos, “pero también es obligación decirlo, otros tiran residuos y basura en cualquier lugar, en especial en esquinas y baldíos”, sin tener conciencia y orgullo de lo que significa “vivir en una ciudad que se ensucie menos, en un barrio más limpio y en una cuadra más saludable”.

A ello se suma otro factor que tiene que ver con situaciones agresivas y en ese sentido cita que una situación muy particular ocurre frecuentemente en el barrio 17 de Octubre.

En ese lugar, señala, “el municipio intentó e intenta cumplir con el servicio de recolección y los operativos de limpieza, pero en varias oportunidades debió retirar sus operarios y sus equipos debido a la falta de garantías a la integridad física de los trabajadores y de los bienes municipales”, que fueron agredidos por patotas.

De hecho, tampoco se cuenta con la protección de la policía y además otros vecinos que residen en ese barrio tampoco intervienen para solucionar un problema que perdura y hace que ese barrio sea “un sector inaccesible para prestar servicios”.

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