Servera subía al techo para escuchar las charlas de Soledad con sus amigas

El juicio por el femicidio de Soledad Arrieta continuó ayer y los testigos que se presentaron confirmaron los hostigamientos y persecuciones por parte de Gustavo Servera hacia la víctima, al punto tal que subía al techo para escuchar por la chimenea del quincho lo que la víctima charlaba con amigas que la visitaban.

En el marco de la segunda jornada de juicio oral y público que se sigue contra Gustavo Servera, acusado por homicidio agravado por el vínculo y por el femicidio de Soledad Arrieta, ayer declararon las amigas de la víctima, el hermano de la mujer y peritos que refirieron a los informes de la mecánica del crimen. También se escuchó un audio con contenido violento y amenazante.

Las amigas de Soledad se refirieron al contexto de violencia en el que vivió en sus últimos meses producto su decisión definitiva de separarse. “Era una violencia constante y enfermiza”, describieron y agregaron que la hostigaba y la perseguía al punto de que no podían charlas tranquilas porque él se subía al techo y las escuchaba por la chimenea del quincho. Le revisaba el teléfono, la robaba ropa o se la escondía.

Ayer también declaró el hermano de Soledad, junto a quien la tarde previa al crimen compartió un día de playa con ella y regresaron cerca de las 21. Esa noche los hermanos estuvieron comunicándose hasta cerca de la medianoche por teléfono porque Servera no cesaba con sus acosos, razón por la cual el joven quería ir a la casa de su hermana, pero ella lo tranquilizó y le dijo que no lo hiciera porque finalmente el padre de sus hijos se había ido y ella cerraría con llave para acostarse a dormir.

Otros de los testimonios que se escucharon fue el del perito que trabajó sobre el informe de la mecánica del crimen, el cual señala que existió un forcejeo y en mismo la víctima perdió un aro, recibió golpes y quedó inconsciente, entre otros detalles que hacen a la materialidad del suceso.

En el marco de la incorporación de prueba fue que el tribunal presidido por el juez Martín Cosmaro e integrado por sus pares Mariel Suárez y Jorge Novarino, autorizó la reproducción de un audio de WhatsApp que fue enviado por el acusado a la víctima, el cual tiene un tono amenazante y violento.

En esta causa la Fiscalía está representada por la fiscal general, María Laura Blanco, mientras que el acusado cuenta con la asistencia del defensor, Francisco Romero.

EL CASO

El crimen ocurrió durante la madrugada del lunes 5 de febrero del año pasado, en el horario comprendido entre la 1:30 y las 2:02.

Según la Fiscalía, la víctima se encontraba en la vivienda ubicada en la parte posterior del terreno situado en Juan Manuel de Rosas al 3600, del barrio Abel Amaya.

En ese lapso, según la acusación fiscal, se hizo presente su esposo, Gustavo Alejandro Servera, quien residía en la parte delantera del predio, se produjo una agresión física. Utilizando un lazo metálico que el agresor colocó alrededor del cuello de Arrieta, ejerció presión para reducirla. El ataque, le produjo a la joven excoriaciones lineales en diversas partes del cuerpo, entre ellas en el tórax del lado derecho, y en el cuello, región latero-posterior, dos equimosis en la parte delantera del cuello.

Después el lugar fue rociado con un líquido inflamable y se inició un incendio intencional que provocó la muerte de Arrieta por quemadura de las vías aéreas y de distintas partes del cuerpo.

La fiscal sostuvo que el ataque se produjo como conclusión de una relación signada por violencia de género, en la que Arrieta se encontraba en una situación de subordinación y sometimiento hacia Servera, basada en una relación desigual de poder.

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