Servicios Públicos denunció sabotaje en una planta elevadora de efluentes cloacales

Con presencia de una comisión policial, funcionarios de la empresa provincial Servicios Públicos Sociedad del Estado mostraron ayer una deteriorada bomba de impulsión de efluentes cloacales que tuvo que ser cambiada por otra en una estación elevadora de la zona céntrica de Caleta Olivia ya que desconocidos la inutilizaron con algún elemento contundente.

Caleta Olivia (agencia)

El dispositivo ya fue reemplazado por otro, pero el acto vandálico que se detectó el martes en el recinto ubicado en un predio contiguo a la avenida Lisandro de la Torre -a solo dos cuadras del monumento al Obrero Petrolero-, hizo que las aguas negras rebalsaran, se esparcieran por la vía pública y luego se escurrieran por un pluvial.

Operarios de la empresta estatal se ocuparon de realizar un bypass con una gruesa manguera que conectaron a una boca de efluentes cercana y de esa manera resolver preventivamente el grave problema de contaminación ambiental, hasta que ayer se instaló la nueva bomba que tiene un costo de alrededor de 2 millones de pesos.

Esto lo comentó al periodismo el gerente del distrito local de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), Juan José Naves, quien estuvo en el lugar con uno de los directores a nivel provincial de la empresa, Nelson Gleadell (exintendente de San Julián), para firmar el acta que labró personal policial de la División Criminalística luego de una inspección de rigor, tras la denuncia que se hizo en la Comisaría Primera.

ARROJARON UN HIERRO

Naves relató que el martes, tras detectarse que la Planta Elevadora N° 3 dejó de funcionar, inmediatamente se hizo una intervención de la bomba y cuando la misma fue retirada se hizo evidente que la misma había sido objeto de un sabotaje.

“Este tipo de bomba tiene una gran potencia de impulsión y fue trabada con un elemento contundente. Nosotros entendemos que fue un hierro que alguien arrojó dentro de la profunda cavidad del sistema”, precisó el funcionario.

Para refrendar sus dichos, aseguró: “no hay forma que un elemento de ese tipo llegue por la red y en el remoto caso que ello hubiera ocurrido, existen un par de tabiques que lo hubieran frenado”.

Naves no atribuyó sospechas de quién o quiénes pudieron haber sido los responsables del atentado, pero sostuvo: “esto nos indigna mucho”.

“No solo se causó un daño material dado que una bomba de este tipo cuesta casi 2 millones de pesos, sino también un grave problema ambiental a la comunidad y al personal de electromecánica y del servicio de cloacas de la empresa que constantemente se esfuerza para mejorar los servicios”, puntualizó.

Por otro lado, citó que antes hubo problemas con otra Estación Elevadora, la N°5 emplazada en el barrio Mutual. “Esa también estuvo fuera de servicio y cuando la intervenimos encontramos una gran cantidad de trapos y hasta una cinta que se utiliza para arrastrar vehículos, un elemento extraño dentro de la red cloacal pero bien pudo haber sido arrojada abriendo una tapa de registro, pero en este caso no podemos afirmar que fue un sabotaje”, indicó.

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