“Van a querer decir que fue muerte natural, pero yo ya había dicho que a mi hijo le iba a pasar algo con esta mujer”, denunció Luis López, el padre de Angel.
En medio del entierro y el último adiós al pequeño Ángel Nicolás, de 4 años, el padre del niño, Luis López expresó su profundo dolor e indignación por el desamparo que sufrió su hijo.
“Les advertí a todos que esto iba a pasar”, lanzó el hombre mientras recordaba las negligencias previas. “El nene no la conoció a la mamá y le hicieron la reconciliación”, denunció, cuestionando la decisión judicial que obligó al contacto con la madre ausente, Mariela Altamirano (28), quien lo dejó en brazos de su padre apenas nació y se fue a Córdoba. Mariela regresó el año pasado y reclamó su custodia. Se la concedieron en noviembre, cuatro meses antes de la muerte del niño.
“Mi hijo no era un chico enfermo, estaba en buena salud, no tenía problemas en el corazón ni los pulmones. ¿Cómo va a morir? ¿Me van a decir que es una muerte natural? Lo mataron”, acotó el padre, quien también cuestionó la falta de respuestas de las autoridades: “¿Qué querían? ¿Darme la tutela de mi hijo, pero muerto?”.
En ese sentido, apuntó contra el entorno y quienes, según él, sabían lo que ocurría: “La gente tiene que hablar antes de que sucedan las cosas. Dicen que veían maltrato, pero ¿por qué esperaron tanto? Si a mí no me hacían caso, a ellos les iban a hacer caso. Siempre hablan después de que la cosa ya sucedió”.
En medio del profundo dolor dijo: “Nunca me dieron bola. Siempre mi hijo pidió por mí y nadie hizo nada. Todos me trataban de machista, pero era al revés. Yo era el que estaba en esa situación”.
Además, denunció que la madre del nene lo habría dejado solo en el hospital el domingo pasado, 5 de abril, cuando lo llevaron de urgencia. “Lo dejó ahí y se fue. Ni siquiera se quedó para el primer parte médico. Le tuvieron que avisar por teléfono”, afirmó. Según relató, la familia fue la que permaneció junto al chico durante la internación.
La pareja del padre, Lorena Andrade, agregó detalles desgarradores: cuando el pequeño quedó internado, la madre “se fue a llamar a su abogado”. También dijo que le habían contado que esa misma noche la vieron quemando objetos en el patio de su vivienda de zona de quintas.
