Soledad Edith Matthysse protagonizó una pelea mundialista hace 10 días en Europa y a su regreso visitó Tiempo Deportivo donde contó con pelos y señales una historia de terror.
La púgil trelewense por adopción viajó con la ilusión a cuesta de sumar su tercer título mundial en la categoría Superpluma, cuando es una Pluma natural, cuando llegó al pesaje en la ciudad de Tetovo, Macedonia del Norte, se encontró que su rival no daba el peso. Ante la queja de su equipo integrado por Mario Narváez, esposo y entrenador, se encontraron con que el contrato reflejaba que la contienda era en Ligero.
"Hubo mucha discusión después del pesaje. Empezamos a dudar si la pelea se hacía. Vivimos horas de angustia. A la hora de la cena pensamos en comer pasta pero no había. Tuvimos que comer comida chatarra hasta que nos vinimos. Al menos no nos echaron del hotel. Con esa situación subí al ring. Rescato que pese a todo di una gran pelea", aseguró la "Itaka".
"Daniel Bustos fue quien arregló la pelea con el promotor pero no nos dijo nada. Un supuesto promotor cordobés que no se portó muy bien. Nunca más. Parece que quería que yo fuera ‘flojita’ para que me noqueen. La turca fue fuerte en los primeros rounds. Después se fue cansando y creo que dominé la contienda. Estuve cerca de sacarla pero fuimos a las tarjetas y me la dieron perdida. El promotor estaba en el rincón de mi rival", sentenció.
Ahora "Sole" se ilusiona con protagonizar una pelea de fondo en Trelew con la promotora del "Chino" Maidana. "Estamos trabajando en eso. Quieren traer la televisión a Trelew. Tengo que estar lista. Así que sigo entrenando a full", avisó la boxeadora de Las Mil.
El domingo pasado cumplió 43 años, está próxima a ser abuela, y "cada vez tengo más ganas" de seguir entrenando, cuenta con entusiasmo. El sueño hoy sería pelear con la puertorriqueña Amanda Serrano. "Tengo que estar muy bien preparada para pelear con la mejor de la categoría, que tiene todos los cinturones. Me encantaría", concluyó.
Fuente: Jornada
