Solicitan perpetua para dos de los tres policías acusados de matar al detenido
A media mañana de ayer se retomó el juicio oral y público que se ventila en la Cámara del Crimen de Caleta Olivia contra los policías Ismael Salas, Carlos Velázquez y Ricardo Alvarado, acusados del delito de torturas seguidas de muerte en julio de 2011 del que resultó víctima Jonathan Gorosito, de 23 años, quien estaba detenido en una comisaría de Las Heras. La Fiscalía pidió perpetua para los dos primeros y 7 años para el restante. Todos se declararon inocentes.
Caleta Olivia (agencia)
Los jueces Cristina de Los Angeles Lembeye, Juan Pablo Olivera y Jorge Omar Alonso escucharon atentamente los alegatos planteados en primer lugar por el fiscal de Cámara, Carlos Rearte, quien sostuvo que de acuerdo a las pruebas y testimonios que se recabaron durante las audiencias, quedó probado que Ismael Salas y Carlos Velázquez torturaron a Jonathan Gorosito con golpes de puño, patadas y cachetadas.
El fiscal también consideró que Ricardo Alvarado fue el encargado de coordinar el alojamiento y presenció las torturas, no disponiendo las medidas necesarias.
"Los hechos no fueron como dice la Defensa; el suicidio no ha sido tal, sino que existieron acciones y elementos de prueba que indican lo contrario. Además, hay muchas contradicciones y reticencias en los testimonios de los hermanos Jonathan y Walter Rivero, como así también de los policías que presentaron ante nosotros un discurso uniforme por los hechos sucedidos", indicó.
"Ha quedado desvirtuada la hipótesis de suicidio porque no existen suficientes elementos para probar eso y hay muchos otros que corroboran lo contrario. Uno de ellos fue la autopsia realizada por el médico César Covarrubias, quien dijo que no existían lesiones que sugieran muerte por ahorcamiento", señaló.
Por otra parte, el fiscal consideró que existió "alteración de la escena del crimen, seguramente realizada por los imputados y convalidada por otras personas para ocultar y encubrir la acción de los tres policías".
Por ello pidió que a Salas y Velázquez se les dicte la pena de prisión perpetua en tanto que a Alvarado se lo condene a 7 años e inhabilitación para portar armas de todo tipo por omisión funcional.
DEFENSORES PIDEN
LA ABSOLUCION
Por su parte el abogado defensor de Salas, Marcelo Palenque, pidió la absolución al considerar que "se trató de reducir a Gorosito por el estado violento que presentaba y en el momento en que fue alojado en el calabozo aún estaba con vida. El suicidio es algo incuestionable y no hubo modificación de la escena".
Además, criticó los testimonios de los hermanos Rivero ya que "ellos solo declararon por lo que escucharon o se imaginaron y el ruido de la tela desgarrándose puede haber sido producto del rompimiento de la remera cuando trataban de tranquilizarlo", en clara alusión al reborde de la frazada encontrada en el lugar que sería con la que se ahorcó.
También dijo que "existe un rumor de que a Walter y Jonathan se les ofrecieron beneficios judiciales por sus declaraciones".
En tanto la abogada Rosa Razuri, quien también solicitó la absolución de su defendido Velázquez, dijo que tanto él como Alvarado tras dejar a Gorosito en el calabozo continuaron con el patrullaje, "quedando el detenido a cargo del cabo de cuartos (Salas)".
"Su accionar fue el de prestar colaboración para abrir la puerta del calabozo y seguir con el patrullaje" aseguró.
Asimismo, Razuri dijo que "la marca que tenía Gorosito en el cuello se corresponde con un golpe karateca y el último que lo vio con vida fue el policía Andrés Ramírez, quien practica artes marciales".
Luego de un breve cuarto intermedio, el defensor de Alvarado, Carlos Muriette, brindó un extenso alegato a través del cual rechazó lo manifestado por la Fiscalía, pidió la absolución de su defendido y coincidió con Razuri al considerar que "se debe solicitar la nulidad y falso testimonio de lo declarado por los hermanos Rivero, a quienes supimos que se los iba a beneficiar judicialmente por lo que expusieran".
"No existen certezas sobre lo que se le imputa a mi defendido -acotó-. Además, la muerte de Gorosito se dio una hora después de la detención y el último que lo vio con vida fue Ramírez, quien al sentarse a declarar en una de las audiencias casi hizo una confesión, diciendo que cuando ingresó al calabozo Gorosito se le vino encima de manera agresiva y que tuvo que tranquilizarlo, aunque no dijo cómo, y sabemos que practica artes marciales, precisamente kung fu".
Además, Ramírez "habría sido la persona a la cual el detenido le manifestó que se iba a matar. Tal vez el golpe mortal a Gorosito fue producido por Ramírez y no por los imputados".
ULTIMAS PALABRAS
Más tarde, los tres imputados hicieron uso de su derecho a decir las últimas palabras antes de que el Tribunal dicte la sentencia. El primero en sentarse frente a los jueces fue Salas, quien manifestó: "me declaro inocente. Vinimos acá para que se haga justicia y salgan a la luz los hechos que pasaron".
A su turno, Alvarado dijo que "quiero declararme inocente, al igual que mi compañero; concurrí al juicio porque sigo imputado. Confío en la Justicia y sé que se va a resolver de la manera más favorable para todos porque queremos llegar a la verdad de los hechos, pero siempre sosteniendo mi inocencia".
Finalmente, Velázquez dijo que "me declaro inocente y estaba esperando este juicio para que se haga justicia. Creo en Dios y en la Justicia".
