En el mismo acto, otras dos ONG también recibieron insumos alimentarios y juegos lúdicos adquiridos en este caso con fondos de la comuna.
Una de ellas es el taller “El Alfarero” dirigido por Jenny Jonsson y dicta gratuitamente clases de apoyo para alumnos de nivel primario y secundario, además de ofrecer talleres de dibujo anime, de pintura sobre madera y tela e incluso brinda desayunos y meriendas a más de cincuenta niños y niñas.
La restante es la Agrupación Mujeres Santacruceñas que junto a un grupo de jóvenes de trabajo social promueven actividades deportivas y recreativas bajo la dirección de Cristina Terraz.
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RESPONSALIDAD HUMANITARIA
Al hacer uso de la palabra, el jefe comunaldijo que si bien su colaboración personal y el de la comuna no tenían un valor económicamente significativo, sentía la responsabilidad de al menos cumplir mínimamente con lo que la sociedad demanda a quienes tienen ejercen cargos políticos, sobre todo en estos tiempos de crisis económica y social.
En ese sentido lamentó que se esté cumpliendo con los postulados del General Juan Domingo Perón, quien anhelaba un país con justicia social, donde se dignificara al pueblo, donde no hubiera gente que golpeara puertas para llevar el sustento a sus hogares y que existiera una Patria con independencia absoluta, sin ataduras a los perversos intereses de capitalismo nacional e internacional que lamentablemente siguen ganando batallas económicas, culturales y sociales.
Soloaga se quebró al describir ese triste panorama, pero se repuso en pocos segundos y señaló que esos grupos al menos no podrán contra instituciones comunitarias que ayudan a los más necesitados como el caso de las que estaban presentes en el acto.
De ellas dijo que surgen en las sociedades a causa de una clase dirigencial que mira para otro lado y por no pocos empresarios que solo persiguen espurios intereses económicos.
Sin ir más lejos, describió que “esto nos pasa en Santa Cruz, en una tierra bendita por el petróleo, la pesca, la minería y la energía eólica, donde hay muchos funcionarios que se transformaron en millonarios y al mismo tiempo hay muchos pobres”.
En el cierre de su discurso expresó que “me da vergüenzadonar las pocas cosas que nos han pedido, pero al menos desde esta comuna tenemos la satisfacción de cumplir con la palabra empeñada con estas organizaciones sociales que trabajan sin ningún tipo de interés rentable ya que quienes las dirigen entregan el alma, el corazón y el intelecto en función de las necesidades de sus semejantes”.
