Lucas Pertossi, uno de los identificados en la ronda de testigos como miembro parte de los agresores, es también el joven que había admitido el asesinato pero al mismo tiempo, falto de autocrítica, había asegurada que la vida les “jugó una mala pasada” a él y a sus amigos.
"Lucas no es agresivo, él es un amor conmigo, no sé por qué dicen todas esas cosas. No dudo de nada porque yo sé cómo son los chicos, sé a quién tengo al lado mío y la verdad es que se dicen muchas cosas falsas", acusó la joven al apuntar directamente contra los medios de comunicación.
De nuevo apelando a las características de los adolescentes para desligarlos del crimen, aseguró: “Yo los conozco y son chicos de bien, estudian, trabajan y no tienen tiempo para meterse en problemas".
Los diez rugbiers permanecen alojados en la Unidad Penal de Dolores en una celda con camas cuchetas y un único baño, separada del resto de la población carcelaria, un lujo para un penal bonarense.
"Yo me siento muy triste por lo que pasó. No voy a hablar por lo que debe sentir la familia de Fernando", dijo luego al referirse a los familiares del joven de 19 años que fue brutalmente asesinado. De acuerdo a las primeras pericias, una patada mortal cuando estaba ya tirado en el piso fue la que le quitó finalmente la vida.
