Son más de 1.000 los choferes de aplicaciones en Comodoro

Este miércoles se movilizaron hasta el municipio algunos integrantes de la cooperativa “Comodoro te lleva”. Junto a su representante legal, pidieron continuar con su actividad y que se les garantice la seguridad.

La abogada Miriam Kuhnle fue una de las voceras de la manifestación que este miércoles llevaron a cabo en las puertas de la municipalidad un grupo de trabajadores de la aplicación que busca pasar a la legalidad. “Tuvimos una reunión en agosto, o septiembre del año pasado y hoy venimos por la situación que es de público conocimiento, con amenazas e intimidaciones. Queremos que se contemple nuestra propuesta y se nos garantice seguridad para no dejar a mil familias en la calle. La idea es que el Ejecutivo escuche, analice y fomente el diálogo para erradicar la violencia”, sostuvo la letrada.

Tras confirmar que solo en la cooperativa que ella representa hay 700 choferes –a los que hay que sumar a quienes trabajan en Uber y en alguna otra aplicación que funciona en esta ciudad-, Kuhnle señaló que “hay una diferencia entre no estar habilitado y ser ilegal. Las aplicaciones no son ilegales en este país, siempre y cuando cumplan con los requisitos que requiere el transporte de pasajeros”.

EN PRIMERA PERSONA

En tanto, Héctor Haro –uno de los trabajadores que se movilizó- agregó que “nuestra cooperativa existe porque no hay ‘laburo’. Nosotros queremos algo mejor y no esta clase de ‘quilombo’ donde me amenazan; me llaman a las 3 de la mañana; me rayan el auto; me dicen que me tienen identificado”.

En declaraciones a AZM tv, acotó que “hay que entender que esto es un efecto cascada. Hoy la economía es así; es la realidad de la Argentina. Cada vez hay menos viajes porque mucha gente se está quedando sin trabajo; primero dejó el taxi y pasó al remis; luego al Uber y ahora toma el colectivo”.

Y mientras Noelia Alderete aclaró que la manifestación contó con operativo de seguridad policial por pedido de ellos, Marcelo Pacheco sostuvo que “somos simples laburantes que buscamos mantener a nuestras familias. Y no es que hacemos mucha plata. Hoy en el aeropuerto no había coches. Yo fui taxista y conozco de qué hablo. Sé que a ellos no les rinde; que hay gente grande y se cansa a las 5 horas de trabajo. No es negocio y me da tristeza por ellos, pero así es como se actualiza el mundo. Deberían ir contra las aplicaciones; no contra el laburante”.