El presidente del “Millonario” habló de la actualidad del club y anticipó un fuerte recambio en el plantel que conduce Eduardo Coudet.
Stéfano Di Carlo rompió el silencio tras el cierre del semestre de River Plate. El presidente del club anticipó un fuerte recambio en el plantel de Eduardo Coudet, elogió a Nicolás Otamendi y se refirió al futuro de Franco Armani y Juan Fernando Quintero.
"He instruido al director deportivo...Conversaciones que ya llevan tiempo y que ya estaban tomadas incluso previo a la final, en la mesa de trabajo que tenemos con Enzo, el director deportivo y el entrenador...Hemos decidido, conjuntamente, que van a salir en torno a 15 jugadores. He instruido al director deportivo para que comience este proceso desde hoy", afirmó en una entrevista con la señal de ESPN.
"Tenemos carencia en cuanto a rendimiento. No hemos tenido los resultados que quisimos. Eso hizo que, la caída en cuanto a rendimiento de un montón de jugadores, el técnico haya tenido que recurrir a juveniles", agregó el mandatario del club de Núñez.
En un momento de la entrevista, le consultaron sobre el futuro de dos símbolos del club: Franco Armani y Juanfer Quintero. Para el presidente, por su historia en la institución, se ganaron el derecho de elegir dónde jugar.
Sobre el arquro quien perdió el puesto en manos de Santiago Beltrán tras un semestre en el que lo persiguieron las lesiones, remarcó que tiene vinculo hasta finde año y que el casildense "es ejemplar tanto en la cancha como afuera". "Es un ícono del club, el arquero más ganador de la historia del club. Va a acompañar y apoyar siempre, esté donde esté. Incluso, el día que no esté más en River. Es parte de la esencia de la historia de River. Tiene contrato. Y son jugadores, Franco particularmente, que se han ganado el derecho de decidir lo que quieren hacer en cualquier momento. Tienen que tener ese espacio porque se lo han ganado", argumentó.
Lo mismo consideró sobre Juanfer Quintero, quien disputará el Mundial 2026 con la selección de Colombia y podría dejar River en el segundo semestre: "Aplica lo que decía en relación a Armani. Son jugadores que se han ganado la posibilidad de elegir. Al igual que Franco, no nos ha planteado nada. Tampoco corresponde estar tan encima, teniendo un Mundial. En la cabeza y vida de un jugador es algo central. A la vuelta, conversaremos y tendrá ese espacio para ver de qué tiene ganas y para qué está. Y, a partir de ahí, decidir conjuntamente. Por supuesto, a Juanfer dámelo siempre... Pero, dicho eso, también está la cabeza, vocación y el momento de cada uno y qué quiere. Juanfer se ha ganado la posibilidad de elegir lo que quiera".
“RIVER TIENE QUE GANAR TITULOS”
A su vez, el mandatario afirmó que fue "un semestre relativo" y argumentó por qué fue positivo el trabajo de Coudet: "Si a mí o cualquier hincha de River nos hubieran agarrado en febrero, momento en que sale el entrenador más importante de la historia del club, en un situación compleja y que teníamos una angustia, que casi parecía que River no iba a volver a ganar no un título, sino un partido... Si, en ese contexto, nos hubieran dicho que al final de este semestre íbamos a estar en una final y ser los segundos mejor clasificados en la Sudamericana... Cualquiera le hubiera dado la mano".
"Hasta acá nos ha traído Coudet con enorme mérito. Ha hecho lo que pudo con lo que tuvo. Por eso el balance es correcto, pero mediocre para lo que es River y el lugar en el que River tiene que estar, con la necesidad que tiene River de ganar títulos", agregó Di Carlo.
Por otra parte, reconoció que el equipo tuvo "carencia en cuanto a rendimiento" y que eso desembocó en la irrupción de juveniles en la Primera. También explicó que planean traer entre cinco o siete refuerzos de jerarquía. Al ser consultado sobre los nombres que sonaron (desde Giovanni Simeone a Thiago Almada), reveló que los han "tenido en consideración" y dejó en claro que quiere reforzar el ataque: "No es suficiente uno solo. Hay que ir por dos o incluso tres. En ese sentido, son nombres que hemos tenido en consideración. Vamos a apuntar a un equilibrio".
"La operación de Almada es muy compleja porque es un monto muy importante. No por él, lo digo en general. River no le tiene que tener miedo a ese monto en tanto al calidad, el potencial y la reventa del jugador", detalló sobre lo del futbolista del Atlético de Madrid.
Por otra parte, opinó sobre la incorporación de Nicolás Otamendi, el primer gran bombazo del mercado de pases del Millonario: "Lo que vemos, es una referencia. Una figura, un referente, un tipo en torno al cual se va a ordenar todo el vestuario. Después, la cuestión de cinta o no cinta, no es algo que me corresponda a mí. Lo que vemos todos es que es una referencia, una persona que va a hacer que muchas cuestiones giren en torno a él, tanto adentro como afuera de la cancha".
Por último, Di Carlo expresó su sorpresa por la decisión de Lionel Scaloni de no convocar a Marcos Acuña para la Copa del Mundo: "Me sorprendió. El nivel de Acuña es descollante. Ha sido de los mejores de River en este semestre. Se ha sostenido a lo largo de su larga y exitosa carrera". Y sentenció: "No es oportuno que yo opine ni me meta. Sí, me sorprende como hincha por lo que uno ha visto de Acuña. Después, por supuesto, es el diseño de la plantilla el que prima, las prioridades, los potenciales reformulamientos (SIC) durante el Mundial... Hay que confiar en el cuerpo técnico de la Selección, que bastantes alegrías nos ha dado".
EL SUEÑO DEL ESTADIO TECHADO
El saneamiento de las finanzas y el crecimiento patrimonial fueron dos de los ejes más robustos de su alocución. Di Carlo explicó la política salarial implementada y defendió la inversión en infraestructura, despegando los gastos de remodelación del presupuesto volcado estrictamente al ámbito del fútbol profesional.
“En algunos casos venderemos, en otros asumiremos una pérdida para cortar situaciones insostenibles, y otros se marcharán con el pase en su poder. El jugador que menos gana hoy percibe lo mismo que el mejor pago cuando empezamos la gestión”, reveló respecto al reordenamiento de los contratos.
En cuanto a la fisonomía de la cancha y el ansiado proyecto de cerramiento, Di Carlo disipó dudas sobre la viabilidad económica y puso plazos concretos para la culminación de los trabajos. “El techo y las obras: Algunos creen que es una cosa o la otra, pero las obras se financian con fuentes externas al presupuesto del fútbol. River va a tener su estadio techado en dos años y medio", anunció con firmeza.
La máxima autoridad defendió la magnitud de la transformación edilicia agregando que "se hicieron en cinco años obras que no se hicieron en cincuenta. El mundo habla de este estadio que lleva cinco años desbordado; eso no pasa en ninguna otra parte”.
A la hora de realizar el balance de lo acontecido en la primera mitad del año, el presidente combinó la empatía con el desencanto de la parcialidad millonaria y asumió con realismo las falencias que exhibió el equipo comandado por Eduardo Coudet.
“El hincha se enoja con razón. Yo también fui hincha y me quejaba porque los que manejaban el club no registraban el malestar. Siento lo mismo que ellos cuando ven jugar mal a River, y vamos a hacer todo para revertirlo”, reconoció de cara a la masa societaria.
Evaluando el andar deportivo, Di Carlo definió el período como “correcto pero mediocre para lo que es River, que siempre tiene la obligación de ganarlo todo. Tenemos una cantidad de carencias en cuanto al rendimiento del plantel; no en cuanto al diseño, que era equilibrado, pero sí en el rendimiento. Eso hizo que el DT tuviera que recurrir a muchos juveniles”.
En idéntica sintonía, respaldó la labor del cuerpo técnico remarcando las dificultades coyunturales que debió afrontar en los momentos cúlmines de la competencia. “La experiencia de Coudet: Coudet estuvo a diez minutos de ser campeón y en esos diez minutos pasaron cosas... La falta de experiencia y la falta de recambio fueron una combinación hipercompleja. Vamos a corregir en el mercado”, prometió de cara al futuro inmediato.
“HAY QUE SER RESPETUOSOS”
Tampoco ocultó su satisfacción por el revés del clásico rival, aunque evitó profundizar en terrenos ajenos: “No le voy a mentir a nadie: la eliminación de Boca nos pone contentos, como a ellos les debe haber pasado cuando River no salió campeón. Pero hay que ser respetuosos y no corresponde hacer análisis del otro”.
Por último, el mandamás millonario se plantó con firmeza ante las polémicas arbitrales de los últimos tiempos, llamando a la introspección institucional pero sin dejar de señalar las notorias deficiencias del sistema tecnológico de revisión.
“Responsabilidad propia: Hay maneras de ver el fútbol, la vida y las cosas. Cuando pensás que la culpa es del otro cada vez que te pasa algo malo, difícilmente puedas corregir. Belgrano es un buen camino; no suscribo a eso de que la culpa la tiene el otro”, enfatizó procurando mantener la calma institucional.
Sin embargo, Di Carlo fue punzante al analizar los groseros errores que atentan contra la credibilidad del torneo local. “Queremos construir un equipo consistente y contundente. La cuestión arbitral es algo que vemos todos los argentinos; no es algo que invente yo. Ahora, desde el momento en que tenés el VAR con ocho televisores... no hablo de la final, sino de la jugada de Paletta en el Superclásico. Son cuestiones que hay que reparar porque le quitan dignidad al trabajo y degradan la profesión”, sentenció.
