Subsidiarán a 30 familias del barrio Caleta Córdova

Autoridades de la Provincia y municipio prometieron ayer asistir económicamente a unas 30 familias en Caleta Córdova. Así se intentó aplacar el malestar que el domingo hizo que la gente cortara la ruta 1. También se aseguró que no hubo un nuevo derrame. De todos modos hay críticas y sospechas que sobrevuelan el ambiente.

Caleta Córdova volvió a ser ayer una suerte de síntesis de la realidad local.
El intendente Martín Buzzi y los ministros de Familia, Roddy Ingram, y de Medio Ambiente, Mónica Raimundo, fueron al barrio para tratar de calmar el ánimo de vecinos con alteraciones de diferente origen.
En instalaciones de la escuela del barrio se resolvió entonces –después de sobrellevar momentos donde parecía que el diálogo iba ser imposible- integrar a la gente del lugar para que opine sobre los trabajos que se realizan para sanear la costa luego del derrame de petróleo del pasado 26 de diciembre.
Con fondos de provincia y del municipio también se otorgará un subsidio mensual –cuyo monto no había sido definido- a unas 30 familias que eran las que vivían de recolectar pulpos, mejillones y sombreritos de las rocas que hoy están llenas de petróleo.
La participación de dirigentes del ARI es otro de los factores que parece haber contribuido a que en los últimos días la gente saliera a expresar todo su desencanto. El domingo incluso se cortó la ruta 1 durante varias horas.
Pero ayer los funcionarios prefirieron no salir a atacar directamente a los referentes de la oposición. 
“Hemos estado desde el primer día al pie del cañón y por supuesto que el trabajo continúa”, remarcó ayer el jefe comunal.
Junto a representantes técnicos, el jefe comunal les explicó también a los vecinos que lo parece un nuevo derrame petrolero no es más “que el propio lavado que se va haciendo del pedregullo cuando hay una marea extraordinaria combinada con viento de mar. Esto provoca que lo que estaba bajo las piedras que son casi 15 centímetros aparezca nuevamente en superficie y es justamente lo que se está sacando con las mantas. Pero no hay nuevos derrames de petróleo”.
Los técnicos estiman que en 20 días más la situación será otra.
En la escuela de Caleta Córdova quedaron además expuestas las internas del barrio. Las críticas hacia el presidente del sector, René Tula, fueron lapidarias. Y, como si estuviera sobre aviso, el dirigente no apareció ayer por el lugar. César Viegas, habitante del barrio y pescador, denunció ayer que “tengo que tramitar un recurso de amparo porque me amenazaron para que me calle la boca y si que si no era boleta”, aseguró sin dar nombres.
Pero más calmado dijo enseguida que “ahora nos van a dar una participación. Ojalá que así sea, que esto haya servido para algo. Desde que ocurrió el derrame nos dedicamos a pescar para las aves, armamos los mediomundos y colaboramos con SOS Marino que sí estuvo desde el primer día”.
Otra de las mujeres denunció a los efectivos de la Prefectura. “Corrieron y hasta les pegaron a los chicos que quisieron venir a colaborar”, acusó.
El intendente por su parte admitió que “las guardias las hace la Prefectura. Entiendo que por ahí hay cuestiones sobre las que hay que avanzar, pero lo que está claro es que la reaparición de crudo tiene que ver con la combinación del viento con el mar”, concluyó.

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