Ivana Pérez tiene tres hijos que asisten a la escuela 203 de Restinga Alí. El jueves cuando fue a confirmar la inscripción para el ciclo lectivo 2022, los directivos le dijeron que en las condiciones que está la escuela los niños no podrán comenzar las clases el 2 de marzo.
Ivana se indignó y convocó a los padres a un abrazo simbólico a la escuela para reclamar por los arreglos definitivos que les den la posibilidad a sus hijos de estudiar.
“Quiero que mis hijos tengan clases, y que cuando arreglen, arreglen bien”, manifestó Ivana a El Patagónico.
“Vamos a presentar notas en Supervisión y en Obras Públicas y si tenemos que cortar calles, lo vamos a hacer, pero nuestros hijos tienen que tener clases. Porque vienen a parcharlo a los problemas y los dejan así no más”, explicó la mujer.
“Ya van a ser tres años que no tienen clases, hicieron dos aulas nuevas, con el techo de chapa, y como el viejo techo estaba oxidado, se filtró el agua, y dos techos de las aulas están que se vienen abajo, ahí mismo están las luces. Hay riesgo que se caiga en la cabeza de los niños”, alertó Ivana como vocera de los padres de la Escuela 203.
“El alero del patio está roto y se metieron las palomas, que hicieron nido. Adentro de la escuela, estaba pintado, las mochilas de los baños son muy viejas, los baños tienen problemas de agua. No hay gas. Anularon un caño afuera en la calle y era el caño que llevaba agua al tanque”, describió sobre las falencias edilicias de la escuela.
En el colegio del barrio costero también funcionan dos salitas del Jardín 439 de Km 8. Se trata de un anexo.
