Mercados de los distintos barrios, que logaron salvar su mercadería, decidieron abrir sus puertas tras el temporal, para proveer de mercadería a los distintos habitantes que sufrieron el temporal y no pueden salir del lugar. Tampoco son tantos los negocios de barrio que abren porque no fueron pocos los que no están en condiciones de hacerlo a raíz del barro que aún cubre sus accesos, o bien por el agua que los inundó y les echó a perder artículos.
A todo esto, aún sucursales de grandes cadenas hasta ayer mantuvieron sus puertas cerradas.
Uno de los comercios que abrió sus puertas pese a sufrir algunas pérdidas fue "Cris", ubicado en Lisandro de la Torre y Congreso, que en la jornada de ayer tuvo que cerrar antes de tiempo debido a las amenazas de saqueos. "Comenzó a circular un rumor de que vendíamos el pan a 80 pesos, pero nosotros lo seguimos vendiendo a 30", sostuvo su propietario.
El dueño del local aseguró que "tuvimos que ir a buscar pan a las panaderías, hicimos largos viajes, tratando de traer todo para que la gente pueda abastecerse y tuvimos que cerrar porque mi papá sufrió un pico de presión por las amenazas".
El comerciante se lamentó: "la verdad es que tratamos de estar abiertos porque acá hay gente que no puede salir, espero estas cosas calmen".
