Tendrá que cumplir medio año encerrado por hurto, desobediencia y robo

La Cámara Penal de Comodoro Rivadavia confirmó en todas sus términos la sentencia condenatoria dictada por el juez Alejandro Rosales, en el marco del juicio realizado contra Daniel Héctor Quiduleff, quien fue declarado autor de los delitos hurto, desobediencia y robo. De esta manera, la pena de seis meses de prisión de cumplimiento efectivo y costas del proceso impuestas obtuvo el doble conforme.

Los hechos por los que Daniel Héctor Quiduleff (24) fue llevado a juicio ocurrieron en Sarmiento los días 21 de octubre de 2017, y 12 y 21 de abril de 2018.

El primero de ellos fue cuando el condenado ingresó al patio de una vivienda ubicada sobre calle Perito Moreno, entre avenida Ingeniero Coronel y Ameghino. Allí sustrajo una máquina para cortar césped. Unos minutos después regresó e ingresó al interior de la camioneta del damnificado.

Un testigo observó la situación y avisó a la policía. Al llegar los uniformados encontraron a Quiduleff adentro del vehículo y lo detuvieron. En tanto, la máquina de cortar césped fue hallada en un baldío ubicado a dos cuadras de la casa de la víctima.

La segunda causa se origino el 12 de abril del año pasado, aproximadamente a las 4:10, en una carnicería ubicada sobre calle Alberdi, entre España y Perito Moreno.

En esa ocasión el imputado, junto a otro sujeto no identificado, rompió el vidrio del local y una vez en el interior sustrajo dinero en efectivo de la caja registradora y dos latas de cerveza.

La parte acusadora logró probar en el debate que esa situación fue observada por un testigo que avisó a la policía, lo que provocó que se pusieran en fuga y arrojaran algunos de los elementos mientras escapaban de la policía.

Al llegar a la esquina de calle España y Uruguay, Quiduleff fue aprehendido por la policía. En ese procedimiento, el procesado arrojó patadas y golpes de puño contra el personal policial.

El último hecho se registró el 21 de abril del año pasado. Ese día, a las 00:05, Quiduleff se presentó en el domicilio de su expareja, ubicado sobre la calle Sarmiento. En este contexto, comenzó a patear la puerta de entrada de la vivienda e intentó ingresar.

El acusado tenía una orden de prohibición de contacto y acercamiento y por este motivo la mujer llamó por teléfono a la comisaría. Los policías llegaron y lo detuvieron.

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