Con respecto a la generación anterior, en la única distancia que creció el sedán fue en el largo, que ahora es mayor en 53 milímetros y alcanza los 4.534 mm. Asimismo, conserva el ancho (2.010mm), el alto (1484mm) y la distancia entre ejes (2.648mm), pero es 16 mm. más bajo que el Focus Exe.
Si lo comparamos a nivel estético con el Titanium, tope de gama, esta versión tiene menos acabados cromados, faltan los sensores de estacionamiento y las ópticas cuentan con lámparas halógenas. Pero lo más notorio es el diseño y las dimensiones de las llantas. La variante full cuenta con llantas oscurecidas de 17 pulgadas con neumáticos 215/50/17 y este cuenta con 16” con 205/55/16.
La línea “Kinetic Design” viene siendo un acierto de todos los modelos de Ford. Con algunos trazos distintivos en todos los modelos que fueron lanzados bajo la premisa del One Ford -totalidad de vehículos globales en el país para 2015-, la marca ha impresionado en todos los segmentos.
CONFLICTO INTERIOR
El interior es uno de los puntos más conflictivos. A pesar de que la consola central cuenta con plásticos blandos, el resto de los materiales y terminaciones no son de buena calidad. El espacio ganado por la consola reduce los lugares para guardar objetos y muchas veces quedan dando vueltas por el vehículo.
En el Focus Sedán pueden ir cómodos cuatro adultos. Las plazas delanteras tienen un buen espacio y la posición de manejo es buena, gracias a una confortable butaca con regulaciones manuales y al volante que se ajusta en altura y profundidad. La segunda fila de asientos ha mejorado con respecto a su antecesor, lo que permite que los chicos puedan viajar cómodamente en cualquier posición y que los adultos tengan suficiente lugar para las piernas; pero los que superen la altura media habitual se molestarán con la altura del techo que es baja por la terminación de diseño del vehículo.
A pesar de ser el modelo entrada de gama, el Focus S mantiene la aplicación Sync. Esta tecnología con control por voz es una de los mejores del segmento por su funcionamiento intuitivo y útil. El sistema de audio con control satelital cuenta con reproductor de CD, MP3 y seis parlantes. El baúl -que tiene debajo de la alfombra la rueda de auxilio temporaria- pasó de 526 a 421 litros y la boca de carga es un poco acotada. -ver ficha técnica-
MOTORIZACION
La motorización es el ítem más diferencial con respecto a los otros modelos. La versión S es la única que incorpora el Sigma 1.6 de 125cv y 159 Nm de torque. Acostumbrados a realizar cientos de kilómetros en el 2.0 de 170cv, que se ofrece en las restantes variantes, el 1.6 nos dejó con sabor a poco porque sabemos las prestaciones del más potente.
A pesar de todo, el 1.6 es un gran motor para ser un modelo entrada de gama. En ciudad, es rendidor y en ruta, a velocidades moderadas, cumple a la perfección. Está asociado a una transmisión manual de cinco marchas con relaciones bien elegidas y pasos claros. ¿Qué podemos criticar a la mecánica? Una “pizca” de potencia para las recuperaciones a altas velocidades y el faltante de la sexta marcha para mejorar los consumos. En ciudad gastó poco más de nueve litros cada 100km y en ruta, en la misma distancia, estuvo por debajo de los ocho litros.
Su comportamiento dinámico es bueno. En el tránsito citadino se beneficia por la excelente dirección asistida que es liviana y permite cualquier tipo de maniobras. En ruta, a unos 130 km/h, el motor trabaja a casi 3.500 revoluciones por minuto. La insonorización es buena y el ruido del impulsor casi no se escucha.
Desde la versión más económica, el Focus dispone de doble airbag frontal, frenos ABS, cinco apoyacabezas, cinco cinturones de seguridad inerciales, alarma de olvido de cinturón de seguridad, ganchos Isofix y encendido automático de luces. Este producto es el primer modelo de fabricación nacional en obtener las cinco estrellas para la protección de adultos en LatinNCAP.
