Tétrico: arrojaron cadáver de un niño desde un edificio de departamentos

Un hecho que no tendría precedentes en los anales delictivos del país se registró ayer en Puerto Deseado, cuando los integrantes de una comisión policial que se aprestaba a allanar un departamento del barrio 330 viviendas, quedaron estupefactos al ver que, desde un segundo piso, un joven arrojaba el cuerpo de un niño que, se constataría minutos más tarde, ya era cadáver desde hace aproximadamente seis meses.

Caleta Olivia (Agencia)
Pero el horrendo episodio deparaba otra tétrica sorpresa: dentro del inmueble allanado que era ocupado por cuatro personas (dos menores y un matrimonio mayor), los uniformados encontraron un brazo que le habían seccionado al mismo cadáver.
Hasta los más avezados policías que creían haber visto los casos más repugnantes y sangrientos en muchos años de trabajo, jamás se imaginaron que iban a presenciar semejante cuadro que podría tener vinculación con alguna secta oscurantista.
Para colmo, el barrio de referencia es el mismo donde el pasado martes habían hallado el cuerpo sin vida de la joven abogada Ivana Da Silva Cardozo, quien habría sido asesinada por su concubino Uriel Baigorria, el cual permanece detenido a disposición de la Justicia.

BRAZO  DESPRENDIDO
El nuevo y macabro hecho se produjo en el sector de departamentos a los que se accede por la Escalera 33. A ese lugar llegó la policía minutos después de las 17, con expresas órdenes del juez de instrucción Oldemar Orellana, debido a que un vecino del mismo sector había denunciado que allí se practicaban «cosas extrañas y tétricas».
Y de acuerdo a lo relatado a Diario Patagónico por un vocero policial, ante la presencia de patrulleros un joven se asomó por la ventana del departamento que iba a ser allanado en el segundo piso, y arrojó el cuerpo de lo que parecía ser un bebé.
Ante esta circunstancia, mientras un grupo de uniformados corrió hacia el sitio de la caída, otro ingresó al departamento donde halló a cuatro personas que atinaron a quedarse estáticas. Pero allí mismo los uniformados vieron que en el suelo había un brazo casi disecado de una criatura, lo cual hacía pensar que el mismo se había desprendido cuando el joven arrojó el cuerpo al vacío, a más de siete metros de altura.
Pasados los primeros minutos de estupor e indignación, la policía procedió a identificar a los ocupantes de la casa, aunque hasta ayer no había orden de detención para ellos. No obstante, tuvieron que formalizar un domicilio ya que seguramente hoy deberán comparecer ante la Justicia.

CEMENTERIO PROFANADO
Al cierre de esta edición, surgieron otros detalles de las primeras investigaciones que se realizan para esclarecer este macabro hecho. En tal sentido, las fuentes policiales revelaron que hace aproximadamente dos meses el cementerio de Puerto Deseado había sido profanado por desconocidos que se llevaron el cuerpo de un niño que había fallecido hace seis meses cuando sólo tenía un año de edad.
El cajón abierto fue encontrado en las inmediaciones y hasta ahora no habían surgido más novedades sobre esa profanación. Por ello existen altas probabilidades de que el cuerpo que ayer se arrojó al vacío sea el del chico que estaba en el cementerio.
El mismo, según se dijo a este diario, no se hallaba descompuesto, sino que estaba virtualmente disecado y los voceros consultados se abstuvieron de suministrar todo tipo de identidad, ni del cuerpo, ni de los ocupantes del inmueble allanado. Incluso no se sabía si estos últimos tenían alguna vinculación familiar con el occiso.
No obstante es probable que en la jornada de hoy se puedan obtener otros detalles de ambos y horripilantes sucesos, en tanto crecía la hipótesis de una secta vinculada con prácticas oscurantistas.

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