Textiles aseguran que la industria está en baja por los sobrecostos

Empresarios de la industria textil esperan una caída de la actividad del sector para este año de 5 por ciento e insistieron en la necesidad de bajar la incidencia de los impuestos sobre el precio final de sus productos, que ubicaron en más de 50 por ciento, y de otros costos ajenos a la producción.

El presidente de la Fundación Protejer, Jorge Sorabilia, alertó ayer que el empresariado textil “están perdiendo plata” a raíz de la caída en el consumo interno no tanto por falta de competitividad del sector sino por los sobrescostos que generan “la presión impositiva y la burocracia administrativa”.

En una conferencia de prensa, Sorabilia presentó los últimos datos relevados sobre la actividad, que “mantiene el escenario complejo” en relación al año pasado, al acumular una caída interanual en el período enero-julio de 13 por ciento.

No obstante, los industriales textiles esperan “variaciones positivas” para el segundo semestre para cerrar el año con una caída del 5 por ciento en comparación a 2016.

De acuerdo con la organización, el precio abonado por el consumidor en un centro comercial está integrado por 50,3 por ciento de impuestos; 12,7 por ciento de alquiler del local; 12,2 por ciento de incidencia del sistema financiero; 9 por ciento logística y comercialización; 4,8 por ciento es la rentabilidad; 2,5 por ciento diseño y publicidad, en tanto el restante 8,5 por ciento corresponde al costo de fabricación.

Sorabilia, además, advirtió respecto a las “maniobras” judiciales del fuero contencioso administrativo que desembocan en una catarata de amparos para sortear las trabas a las importaciones impuestas por el gobierno, que benefician a distintos agentes de dudosa legalidad.

Según el empresario, existe una burocracia administrativa, a la que definió como “el batallón de contadores que se debe contratar para liquidar impuestos por un lado, y los abogados, por otro, salvando las permanentes situaciones de litigiosidad”.

“La industria argentina es parte de la solución a los problemas que tiene el país y si la ropa es cara los textiles tenemos muy poca culpa en esta realidad, porque somos competitivos con tecnología que está a la altura de las más avanzada del mundo”, sentenció el empresario.

A modo de ejemplo, reseñó que el año pasado “se importaron 1.400 millones de dólares a través de la Aduana y otros 2.000 millones de dólares correspondieron a compras en el exterior, con lo cual la actividad registró una caída del 25 por ciento”, atribuible a la caída del consumo, en su mayoría, y a las importaciones, en segundo lugar.

De todas maneras, Sorabilia reconoció la implementación de las compras en “3 y 6 cuotas sin interés, el cobro del Programa de Recuperación Productiva (Repro) durante 6 meses y el reintegro de las exportaciones en el término de 15 días”.

“Del acuerdo que en febrero firmamos con el Gobierno se ha cumplido gran parte de los puntos a excepción de la ley de formalización laboral que quieren destinarla solo a la confección y nosotros aspiramos a que sea más abarcativa, es decir al resto de la industria textil”, explicó Sorabilia.

El empresario ponderó que sobre un total de 1.200 posiciones arancelarias” que abarcan las importaciones del sector, el Gobierno ofreció limitar 300 pero se acordó la administración del comercio sobre 800, “lo que demuestra que hay un esfuerzo para evitar el aumento de las importaciones”.

En cuanto a una eventual reforma laboral, Sorabilia señaló que “no debería atentar contra el salario de bolsillo, sino se perjudica el consumo”.

“Tenemos que tratar de ser competitivos respetando los derechos de la gente, conquistas laborales como la jubilación, el sueldo anual complementario y la maternidad, nos hace ser una sociedad evolucionada”, consideró y agregó que el sector propone “reducir a la mitad los costos laborales” porque “será una suerte de estímulo para formalizar a la gente”.

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