Tiene 27 años, invirtió US$7.000 y creó un negocio que hoy trabaja las 24 horas

Con apenas 27 años, Sahar Yona logró transformar una inversión inicial de US$7.000 en un emprendimiento que hoy se ha convertido en un caso de éxito en Nueva York.

Lo que comenzó casi por casualidad terminó convirtiéndose en una empresa que trabaja las 24 horas y atiende decenas de clientes cada semana, en un rubro históricamente dominado por hombres.

La joven fundó Locksmith Girl of NYC, un servicio de cerrajería residencial y comercial que ganó notoriedad gracias a una propuesta diferente: ofrecer asistencia, especialmente a mujeres, que no se sienten seguras al solicitar este tipo de servicios durante la noche.

Un cambio de rumbo inesperado

La historia comenzó en 2021, cuando Yona se presentó para un puesto de recepcionista. Durante ese proceso recibió una sugerencia que cambiaría su futuro: obtener la licencia de cerrajera.

Decidida a intentarlo, invirtió US$7.000 en herramientas y capacitación para iniciar su actividad. Cuatro años después, en julio de 2025, lanzó oficialmente su propia empresa.

Desde entonces, el crecimiento fue constante, impulsado por una estrategia de comunicación que rápidamente encontró eco en las redes sociales.

El video que multiplicó los clientes

El punto de inflexión llegó cuando publicó un video en TikTok invitando a mujeres que necesitaran un cerrajero durante la noche a contactarla si preferían ser atendidas por otra mujer.

La publicación superó las 600.000 visualizaciones y generó una avalancha de consultas que impulsó definitivamente su emprendimiento.

Actualmente, realiza hasta 60 trabajos por semana, una demanda que le permite superar ampliamente el ingreso promedio anual de un cerrajero en el estado de Nueva York, estimado en US$76.745.

Un rubro donde las mujeres casi no tienen presencia

Más allá del éxito económico, Yona también logró abrirse camino en una actividad donde la presencia femenina sigue siendo mínima.

De acuerdo con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, menos del 1% de los trabajadores de los sectores de instalación, mantenimiento y reparación son mujeres, lo que convierte a su empresa en una propuesta poco habitual dentro del mercado.

La emprendedora reconoce que el crecimiento del negocio exige una dedicación permanente. Incluso contó que duerme con dos teléfonos celulares y una computadora portátil junto a la cama, con el volumen al máximo, para no perder ninguna llamada de emergencia.

Aunque admite que todavía le cuesta tomarse tiempo para descansar, asegura que disfruta profundamente del trabajo que construyó desde cero y que hoy le permite combinar independencia económica con un servicio que busca brindar mayor tranquilidad y seguridad a sus clientes.