Tierra del Fuego: un viaje al fin del mundo
Hablar del Fin del Mundo es pensar en Tierra del Fuego. Es un verdadero paraíso al que miles de turistas arriban cada año buscando "desconectarse de la realidad" ya que desde que se pone un pie en esta tierra cada minuto es aventura y emoción.
Con el fin del invierno, la primavera es el momento ideal para planificar las ansiadas vacaciones de verano y sin dudas Argentina tiene innumerables paisajes que merecen la pena conocer, pero en el extremo sur de Patagonia, el rincón más austral del mundo ofrece un sinnúmero de atractivos para los amantes de la naturaleza.
Lo singular de la topografía de esta región ha generado ciudades sumamente distintas y exclusivas que combina altas montañas, valles perdidos y bosques inconmensurables con intrépidos colores, ríos, lagos, bahías y remotos panoramas, siempre con la silueta de los Andes como fondo.
Durante el verano se disfruta otra visión de los paisajes sureños, que acompañados de la variada oferta turística en excursiones, alojamientos y gastronomía, harán que los visitantes disfruten de una experiencia irrepetible.
Inmersa en magníficos sitios naturales e históricos, Río Grande se encuentra al norte de la provincia. Convertida en la "Capital Nacional de la Trucha", invita a recorrer lagos, ríos y lagunas en búsqueda de los mejores salmónidos en cuanto a la cantidad, calidad, colorido y belleza. Tantos los que aman la naturaleza como los aficionados a la pesca deportiva, encontrarán en estas aguas algo semejante al paraíso.
Rodeada de sitios para conocer, Rio Grande presenta un circuito histórico y cultural que permite contemplar la historia de los pueblos indígenas.
Asimismo la localidad es conocida como "Ciudad Jardín", calificación que da cuenta de su belleza natural. Es que las zonas aledañas a Río Grande permiten al turista disfrutar de escenarios casi vírgenes donde aún hay sectores que no han sido afectados por la presencia del hombre. La ciudad se encuentra dentro de un área natural protegida donde se destaca el avistaje de especies, especialmente aves patagónicas. El Cabo Domingo, al norte de Río Grande, es el accidente geográfico para la observación por excelencia.
Paisajes mágicos que mezclan en un mismo espacio mar, rio y estepa, que permiten alcanzar vistas panorámicas incomparables. Asimismo allí se desarrolla el turismo rural y de estancias; actividades deportivas y de aventura; servicios de excelencia y todas las comodidades son algunas otras cosas que se podrán encontrar.
Por su parte, enmarcada en un extenso territorio montañoso y rodeado de lagos, aparece la localidad de Tolhuin. Dueña de un ilimitado encanto natural, se caracteriza por ser un atractivo lugar para descubrir, recorrer y encontrar la paz. El extenso lago Fagnano le sirve de cabecera y es parte importante de sus actividades turísticas. Lo que la hace más interesante y que atrae a los visitantes es su ubicación en el encuentro de la meseta fueguina con la montaña andina.
Para quienes eligen Tolhuin y su área de influencia existe un equilibrio fantástico entre lo que la naturaleza ha provisto y lo que el ser humano ha logrado. La forma de ser de su gente hace el resto. Su microclima permite disfrutar de recorridos lacustres y terrestres durante gran parte el año, a diferencia de otros parajes de la isla.
Algunos establecimientos ganaderos de la región posibilitan una manera muy apreciada de realizar turismo. Se conoce como Camino de las Estancias y las más antiguas de la región, sin perder el espíritu de campo, muestran el rodeo de ovejas o la esquila como parte de las principales tareas diarias. Sus casonas fueron reacondicionadas para dar alojamiento con detalles de gran confort. Es posible también programar actividades de navegación por el lago Fagnano, entretenidos trek-king por los senderos de bosques o simplemente descansar en la gran variedad de hosterías, cabañas y campings instalados.
Hacia el sur, se encuentra Ushuaia, capital provincial, y sede de pura belleza nativa. Allí se puede visitar el majestuoso Parque Nacional Tierra del Fuego, realizar navegación por las míticas aguas del Canal de Beagle, perderse en las historias que guarda el faro Les Eclaireurs y contemplar cada islote con sus aves y mamíferos marinos.
Se puede acceder a una reseña del pasado a bordo del Tren del Fin del Mundo y las diferentes instituciones históricas como el Museo del Presidio y el Museo del Fin del Mundo. También ofrece excursiones en kayak o canoa, practicar canopy a través del bosque, trekking o bucear en el mar más austral.
Tierra del Fuego cuenta con variadas opciones de gastronomía sureña, que resalta los increíbles sabores tradicionales de la región. Las exquisiteces como el cordero patagónico, pescados, centolla, frutos del mar y una distinguida cocina internacional colman el capitulo gastronómico junto a delicias de producción artesanal entre las que se destacan los chocolates, dulces de fruta, variedad de cervezas y licores.

LA PUERTA A LA ANTARTIDA

En tanto, el Puerto de la ciudad de Ushuaia es mundialmente conocido como la puerta de entrada al continente antártico. Desde principios de noviembre hasta fines de marzo, más del 90% de las embarcaciones que se dirigen hacia la Antártida recalan allí, ofreciendo la posibilidad de visitar sitios de enorme belleza paisajística y biodiversidad. Los viajes que allí se elijan tendrán diferentes características dependiendo del servicio a bordo ya que se podrá disfrutar de un viaje de lujo o una expedición aventura en cruceros de 30 pasajeros o hasta más de 300.
La belleza blanca de la zona ha sido objeto de documentales, fotografías y una enorme cantidad de expediciones que han llegado hasta allí para descubrir cómo son los días en el continente blanco. Aquí se conjugan paisajes extraños con una fauna autóctona o migratoria que permanece varios meses del año. La mayor parte de su vida natural se desarrolla dentro del mar y en sus costas, donde las ballenas, focas y pingüinos, entre otras aves acuáticas, cumplen la mayor parte de su ciclo vital. Sin dudas es una experiencia que no se puede dejar pasar.