Todos los escándalos que hicieron que se volviera a hablar de cabaret

Caído el pase del colombiano Román, los problemas entre los futbolistas y los dirigentes de Boca parecen no tener fin.

El 9 de diciembre de 2019, luego de ocho años de "Angelicismo" en Boca, el frente de Jorge Amor Ameal y Mario Pergolini arrasaba en las elecciones presidenciales del club y cerraba un ciclo que la mayoría de los hinchas querrán olvidar, principalmente por las cinco eliminaciones con River.

La gran ilusión de los simpatizantes xeneizes se debía a que con esta renovación dirigencial se producía la vuelta al club del máximo ídolo de la institución, Juan Román Riquelme, como vicepresidente segundo y además, como encargado del Consejo de Fútbol. Junto a él, llegaron otras glorias del club como Jorge Bermúdez, Marcelo Delgado y Raúl Cascini.

En tan solo un año de trabajo, Boca consiguió dos de los tres campeonatos que disputó, la Superliga 2019-2020 y la Copa Diego Armando Maradona, pero los títulos no evitaron los conflictos internos. Una guerra declarada entre el Consejo de Fútbol y los jugadores generó un infierno puertas adentro desde hace ya unos meses.

LAS PELEAS INTERNAS

Boca no tiene paz o por lo menos, no quiere tenerla. En las últimas horas se cayó el pase del colombiano Andrés Román y el padre de Cristian Pavón criticó con dureza a los dirigentes por el trato que le dispensaron a su hijo.

Uno de los primeros episodios que comenzó a generar malestar en el plantel xeneize fue la exclusión de Guillermo "Pol" Fernández. El volante creativo había sido una de las figuras del equipo de Miguel Ángel Russo en la obtención de la Superliga, pero fue apartado del grupo por el Consejo por no aceptar la renovación de su contrato que culminaba a finales de 2020.

"Yo nunca tuve una propuesta formal de Boca para seguir. Ni yo ni la gente que trabaja conmigo. Nunca pude tomar la decisión de seguir porque nunca tuve un contrato para analizar. Lo que más me dolió fue haberme ido como me fui. Jugué todos los partidos, me sentía muy cómodo, muy bien, que ayudaba mucho", declaró Pol hace un tiempo, que además recibió el apoyo de sus compañeros.

Luego llegó el turno de Julio Buffarini. El lateral derecho no se puso de acuerdo con los directivos deportivos para extender su vínculo contractual, que tiene vigencia hasta mediados de este año. Debido a esto, Boca decidió emitir un comunicado que informaba que el ex jugador de San Lorenzo no renovaría con el club. Este accionar también generó inconformismo en el plantel, ya que el manejo de la negociación no fue el adecuado.

Quien también tuvo una negociación conflictiva para extender su contrato fue Mauro Zárate, aunque finalmente pudo arreglar su continuidad hasta finales de 2021.

Pero el más fuerte de todos estos casos es el de Carlos Tevez. Más allá de algunas complicaciones que hubo en la negociación para que el "Apache" siguiera en Boca a mediados de 2020, lo que realmente terminó de quebrar la relación entre el jugador y el Consejo fueron los audios de Bermúdez luego de que se filtrara una foto del llamado "jugador del pueblo" con el ex mandatario del club, Daniel Angelici a fines del enero pasado.

"En esto hay que ser muy inteligentes y muy transparentes. Nosotros seguimos en lo de nosotros papá. Él que siga haciendo sus cosas, pero queda en evidencia cuáles son las intenciones", se lo escucha decir al "Patrón" en un audio de WhatsApp. Todo esto haciendo referencia a las supuestas intenciones políticas que tendría Tevez en el club de cara al futuro.

DESTRATOS

Más recientemente podemos encontrar la situación de Cristian Pavón. El cordobés, que estuvo a préstamo el último año y medio en Los Ángeles Galaxy, volvió a Boca y según su padre "lo están tratando como un enemigo". Luego de que su hijo fuera operado de ambos tobillos, Walter Pavón (padre) dialogó con el medio "Doble Amarilla" y fue muy crítico con el Consejo.

"Cristian tuvo un destrato muy grande... muy grande. No sé si esto caerá mal, pero yo lo que quiero es defender a Cristian porque es un chico muy sencillo que no la está pasando bien por las cosas que dicen. Él quiere jugar al fútbol y más que nadie; se tuvo que operar porque es una lesión que viene postergando hace más de un año. Boca no mostró interés por Cristian, salvo por el trabajo. Nunca le preguntaron cómo estaba, cómo se sentía o qué pensaba. Creo que es injusto el trato que tiene porque con Boca se rompió hasta el alma", expresó.

Todos estos casos puntuales han caído muy mal en parte del plantel, motivo por el cual se han instalado dos bandos completamente distintos en el club: Jugadores vs Consejo. Y en medio de este fuego cruzado se encuentra el entrenador: Miguel Ángel Russo.

Pese a que sus dirigidos quieren que él sea el nexo para poder acercarse a los directivos y ablandar un poco la situación, el técnico de 64 años ya habría tomado su postura en todo esto. "Si tienen un problema con el Consejo, lo hablan con ellos. Yo solamente quiero trabajar", habría expresado Russo en una charla con algunos referentes del equipo.

En cuanto al presidente, Jorge Amor Ameal, por ahora se lo ve bastante al margen de la situación, aunque muchos allegados aseguren que se encuentra golpeado e incómodo por el escenario en que se encuentra el club puertas adentro. Desde su llegada, títulos no faltaron, pero si hay algo que no abundó fue la paz

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