Tormentas, desatención y violencia profundizan el drama de los refugiados
El número de refugiados que cruzaron el Mediterráneo en octubre de 2015 superó el total acumulado entre enero y setiembre, alertó la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
El drama de los refugiados que huyen de Medio Oriente, cruzan el Mediterráneo y se desbordan hacia el Norte de Europa se está convirtiendo en tragedia a medida que se acerca el invierno y aumenta la xenofobia en los puntos a los que sueñan llegar, denunciaron ayer organizaciones humanitarias y el gobierno alemán.
El número de refugiados que cruzaron el Mediterráneo en octubre de 2015 superó el total acumulado entre enero y setiembre, alertó ayer la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Además, aumentan la xenofobia, la agresión y la violencia física contra los que logran llegar a los ansiados destinos de Europa del Norte -y en especial Alemania-, informaron las autoridades, que esperan un número cada vez más grande de pedidos de asilo.
En tanto, Amnistía Internacional (AI) denunció desde Atenas la inoperancia europea y helénica para proteger la vida de quienes intentan el cada vez más peligroso cruce del Mediterráneo, que ya causó más de 3.400 muertes y empeora a medida que se aproxima el invierno.
Según los últimos datos actualizados, en el décimo mes del año 218.000 personas atravesaron el mar huyendo de conflictos, persecución y miseria y alcanzaron las costas europeas, cuando hasta setiembre "sólo" lo hicieron 172.000, señaló la Acnur.
En total, más de 744.000 refugiados e inmigrantes atravesaron el Mediterráneo este año, de los cuales 601.000 han llegado a Grecia y 140.000 a Italia. El 65% son hombres, el 20% niños y el 14% mujeres, informó la agencia de noticias EFE.
Asimismo, la organización humanitaria deploró la muerte de al menos 3.440 personas durante la travesía y responsabilizó a la Unión Europea (UE) y el Gobierno griego, a quienes acusó de seguir de "brazos cruzados" o "encerrados en consejos ineficientes".
La falta de voluntad política y las medidas instauradas en 2012 para frenar el paso fronterizo entre Turquía y Grecia "ha obligado a los refugiados y migrantes a elegir la ruta más peligrosa", aseguró la organización defensora de los derechos humanos en un comunicado.
"¿Cuántos ahogados y niños muertos son necesarios para activar los 'valores europeos'?", se preguntó el director de la organización en Grecia, Yorgos Kosmópulos, quien, además, resaltó que los naufragios "no son un fenómeno natural y muchas vidas se pueden salvar si hay voluntad política".
EL FRIO Y LA XENOFOBIA
Tan solo entre el 28 y el 30 de octubre -informó- 86 personas, incluidos niños, desaparecieron en siete naufragios en los alrededores de las islas de Lesbos, Samos, Kalymnos y Rodas.
Se estima que en los primeros diez meses de este año murieron más de 400 refugiados y migrantes en hundimientos sucesivos entre la costa turca y las islas del Egeo.
Según Kosmópulos, pese a los fuertes vientos, las barcazas repletas de refugiados y los hundimientos no cesarán.
"Con la llegada del invierno y el aumento de la desesperación de los refugiados -dijo- veremos aún más naufragios y vidas perdidas en el Egeo".
Al mismo tiempo, crece la xenofobia en los países de arribo de los migrantes. En Alemania, el gobierno admitió que sigue "con considerable preocupación" el alto número y la creciente violencia física de los ataques xenófobos contra centros de refugiados o contra los propios peticionarios de asilo.
El cómputo de acciones contra alojamientos de refugiados, así como de agresiones y delitos xenófobos, se sitúa en los 600 en lo que va de año, recordó el portavoz del Ministerio de Interior,Tobias Plate, citando datos policiales que revelan que se triplicaron los casos con respecto a 2014.
Solo en el pasado fin de semana se produjeron seis ataques, en distintos puntos del país, contra peticionarios de asilo o extranjeros identificables como tales.
