Transporte: otra vez quedó en el centro del debate la calidad del servicio

Con 10 de los 14 ciudadanos inscriptos se desarrolló ayer la audiencia pública por el aumento de la tarifa de transporte público de pasajeros. Los usuarios se enfocaron en la necesidad de mejorar el servicio, con mejores unidades, más frecuencias en algunos barrios y en horarios nocturnos. También hubo alumnos de distintos colegios presenciando la audiencia y reclamando afuera una vez más por la implementación del TEG.

El análisis de los usuarios se enfocó prioritariamente en la calidad del servicio y hasta hubo exposiciones técnicas como la del contador César Herrera, quien mostró un trabajo realizado en la UNPSJB durante 2 años observando la fórmula que se utiliza para el transporte público de pasajeros.

“Con los números analizados, precisamente nos da que el costo real del boleto que se nos aduce es el correcto y ronda los $29. Esto tiene mucho que ver con la cantidad de pasajeros y con variables como las del TEG que aumentan o disminuyen la cantidad de pasajeros”, dijo.

Claudio Manquicheo Legue planteó que se tenga en cuenta que “hay mucha gente que en este momento en que no hay trabajo no puede pagar ese boleto. Los chicos que van a la escuela tienen que abonar el boleto completo”. Criticó la situación de la línea 12 que recorre los barrios Abásolo y San Cayetano: “Ese colectivo dura hasta las 21 horas. Hay gente que trabaja hasta las 0 horas”.

Esta misma situación fue planteada por Mauro Pérez, quien advirtió diferencia con líneas que van a otros barrios: “la línea 12 tiene pocas frecuencias. Las líneas 3, 4 y 5 del Pueyrredón y el Roca son las que mejor funcionan. La línea 9 parece un paseo turístico, te recorre toda la ciudad”.

Pérez es cartero y usuario diario del transporte. Apuntó contra la empresa Patagonia al reclamar que “no modificó nada desde hace 2 años. Se tienen que empezar a revisar las cuentas de esta empresa, que cada vez que viene acá ´está fundida´. Si no resultara el negocio se hubiesen ido. A mí sí me preocupa el aumento de colectivo, o el TEG porque es una Ley que se la están llevando puesta y hay que defenderla. Hoy los colectivos van vacíos y Patagonia sigue ganando plata. Los subsidios no es mala palabra, es la forma de que los que menos tienen puedan llegar a sus lugares de trabajo o al colegio”, dijo ante la presencia de un grupo de estudiantes que presenciaron la audiencia mientras otros pares reclamaban afuera por la falta de definiciones desde la Provincia respecto al Transporte Educativo Gratuito (TEG).

LO QUE NO SE CUMPLE

Martín Abreu, vecino del centro, criticó también la escasez de unidades inclusivas, la falta de frecuencias y de boleto combinado. “La ley de tránsito dice que el 33% de los colectivos tienen que ser accesibles. Los choferes viven en una trampa mortal. Fui 15 años colectivero. Se sacaron las boleteras para darle más seguridad al chofer y no están seguros, tampoco los usuarios que no tienen ni cinturón de seguridad. ¿Saben cuánto sobra Patagonia por esto? 26 pesos. Porque si usted está en zona sur y quiere ir a zona norte tiene que tomar dos colectivos. Esto es Comodoro 2018, entonces los colectivos hoy no tienen que terminar en el centro, tienen que ir de una punta a la otra. La empresa Diadema a Astra mandan 4 colectivos por día y lo mismo a Km 14 que está más cerca de Comodoro: eso no es un servicio”.

Esta última situación fue confirmada por Silvana Grillo, mamá y vecina de Km 14. “Hace tiempo que venimos pidiendo una frecuencia más dentro de lo que tenemos de Diadema. Los chicos entran al colegio entre las 7:30 y las 8 de la mañana y la frecuencia que viene de Astra pasa 6:30. La mayoría llega antes de que abra el colegio y ahora en invierno se quedan afuera. En mi caso, mi hija tiene que bajar en el Hipertehuelche y pasar por el descampado para llegar a la Universidad. Solicité que se pueda modificar una frecuencia o agregar una línea y que entre al barrio porque los chicos cruzan la ruta y no hay iluminación. A veces el colectivero pasa de largo porque no los ve”.

Por su parte, la dirigente radical Rosana Uriarte advirtió que “las quejas siguen siendo las mismas que hace 12 años: bajas frecuencias en determinados horarios, falta de rampas. Los aumentos deben estar ajustados a la capacidad adquisitiva de cada trabajador, pero esto no fue así. El esfuerzo lo debe hacer el Estado. La variable de ajuste nunca es la empresa. Hay una vulneración permanente a los que menos tienen”.

Marcelo Marilaff, en tanto, criticó la decisión del intendente de aumentar el boleto de colectivo porque “el municipio tiene el presupuesto similar a La Matanza, por lo cual creo que lo podría afrontar. Les pido a los concejales que no aumenten porque es un servicio caro, que pongamos el eje en el servicio. El 40% de aumento previsto por UTA no se condice con el resto de la comunidad”.

Para Pablo Bustamante, “Comodoro con 300 mil habitantes tiene una expansión de 56 mil hectáreas: 500 habitantes por kilómetro cuadrado, eso es lo que encarece al servicio, mayor gasto de combustible, recorrer mucho más las zonas, no hay recambio de pasajeros. Se ofrece un servicio malo y costoso que la municipalidad podría ocuparse en mejorar”.

Una de las expectativas en cuanto a la mejora del servicio es el desarrollo de una aplicación que permita a los organismos controlar y a los usuarios conocer las frecuencias. “Me parece bien que trabajen en una app (aplicación para celulares). Creo que es necesario aumentar la cantidad de usuarios para llegar a recudir los costos. Se puede trabajar en aumentar la cantidad de usuarios e implementar herramientas modernas que motiven tomar el colectivo”, dijo Matías Derlich, vecinalista de Km 3.

Cynthia Francisco fue otra de las usuarias que criticó la falta de información y la calidad del servicio. “No tenemos respuestas del Ente de Control sobre tres denuncias respecto a la calidad del servicio, una de ellas un accidente por una mala maniobra del chofer. ¿Qué clase de seguro tenemos los que viajamos a diario? Los choferes manejan mal, son maleducados, las unidades están sucias, les pasan un líquido grasoso y es peligroso. No me dan información. ¿A dónde están los números de la SUBE? Ocultan información”, expresó.

Marillaff también sostuvo que “hay contradicciones en el consumo de gasoil; datos de la SUBE que no son reconocidos por la empresa (me baso en el informe que emite el Ente de Control). El Ente establece en su informe que no le dan información sobre el flujo de fondos”.

El contador Herrera también reclamó que “No sabemos qué cantidad de pasajeros hay y no quedan claros los datos de la SUBE. Sería bueno tenerlos para lograr un trabajo mejor. Hemos controlado frecuencias con los alumnos, y nos da menor cantidad frecuencias que lo que da la licitación”.

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