“Lo que pasó se podía haber evitado; fue una muerte anunciada”, expresó Alba Ortiz, abuela de los hermanos del niño que murió en el trágico incendio de una vivienda ubicada en la calle Chacabuco. Ahora, la mujer teme por la vida de los otros dos nietos, quienes también serían víctimas del maltrato por parte de su madre.
En la madrugada del 26 de julio pasado, un trágico incendio se cobró la vida de un niño de 3 años que se encontraba solo en su vivienda de la calle Chacabuco al 600. Se dijo entonces que su madre había concurrido al Hospital Regional a tramitar un turno.
“Lo que pasó ese día se podía haber evitado, era una muerte anunciada y le podría haber pasado a cualquiera de mis tres nietos”, denunció Alba Ortiz, abuela de los hermanos del menor, en declaraciones a FM La Petrolera.
En ese sentido, manifestó que “la madre de los niños los maltrata y nos encontramos con una Justicia que no nos escucha y que me tildó a mí de querer apropiarme de mis nietos”.
Agregó la mujer que “hay dos menores de edad que están en peligro y en manos de una persona que es violenta, manipuladora, mentirosa y ladrona. Tiene todos los títulos de delincuencia”.
Asimismo, Alba destacó que los niños están en manos de su abuela materna, quien sería “cómplice de esta situación y, además, la mamá ya le había hecho una denuncia por violencia intrafamiliar”.
Por otro lado, dijo que “mi hijo está inerte. Tiene muchas denuncias por violencia de género realizadas por esta mujer, quien lo acusó de maltratar a los nenes, a ella y a su novio; él no tenía idea de que estaba en pareja hasta que le llegó la denuncia”.
Ortiz afirmó que “la policía no investiga. Por ejemplo, ella es propietaria porque tiene una casa que le compró mi hijo; no tiene necesidad de andar alquilando. Hay muchas preguntas que debería hacerse la Justicia”.
Finalmente, lamentó que “mis nietos tienen que estar en manos de gente denuncia por violencia familiar. Ellos son menores, no pueden tener voz ni voto, y dependen de los adultos que los rodean”.
