Treinta y dos cadetes del Liceo recibieron su sable

En el acto, que contó con la participación de los padres de los alumnos, también se realizó el ascenso de los cadetes de quinto curso.

En un acto realizado ayer en la plaza de armas del Liceo Militar General Roca, se realizó la tradicional entrega de sables a los cadetes de cuarto curso y se concretó el ascenso de los cadetes de quinto curso.
La ceremonia fue presidida por el director de la institución, José Saumel  Roberts, y también estuvo presente el jefe de Cuerpo de Cadetes, Hugo Walter Ulloque.
En la ocasión fueron 32 los cadetes, hombres y mujeres, que recibieron su sable.
Estuvieron presentes familiares de los cadetes que fueron reconocidos por sus méritos, para lo que se valorizó entre otros aspectos sus condiciones morales, carácter, estudio, aptitudes militares y conducta.
El jefe de cadetes señaló que los chicos que concurren al Liceo Militar hacen un gran esfuerzo y que eso llena de orgullo a sus padres y educadores. También les recordó que haber recibido este sable representa para los cadetes de quinto curso un enorme compromiso ante sus sucesores porque son indudablemente el ejemplo para toda la institución militar.
En este sentido, Ulloque puntualizó que los cadetes de cuarto año se convierten así en continuadores de la tradición del Liceo e hizo mención a los atributos del sable que recibieron ayer.
Así recordó que el sable tiene un significado intrínseco por cuanto es símbolo de mando por excelencia y denota la responsabilidad de quien lo porta. También valoró que la entrega del sable representa en la vida militar de los cadetes un nuevo objetivo alcanzado.
Ulloque instó a sus subalternos a ser mejores personas y les recordó que la vida que les espera implica nuevas responsabilidades dentro de la institución.
Finalmente, el director del Liceo tuvo palabras de reconocimiento a toda la tropa y principalmente a los padres de los cadetes.
Destacó que la institución tiene exigencias que los cadetes cumplen muy bien y además valoró la dedicación y el empeño que ponen para conseguir triunfos académicos de distinto tipo.
En tal sentido, valoró el acompañamiento que tienen de los padres que a temprana hora ya están en el Liceo con los alumnos y participan intensamente de la vida escolar.
Saumel aseguró: “estos padres son los que vienen cuando sus hijos no andan bien en alguna materia, pero también cuando la institución los convoca” y agradeció esta relación establecida.

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