Trento: el norte de Italia y su belleza alpina
En los límites con la frontera con Austria y Suiza las provincias de Trento y Bolzano exhiben paisajes mágicos que combinan naturaleza, orden, y la tradicional arquitectura del país. Citta di Arco, Roveretto, Lago di Garda, pueden ser algunos de los poblados a conocer, para luego seguir camino a las Dolomitas o Brescia, Venecia y Roma, descubriendo un hermoso país.
Italia es tradicional, con un importante abanico de opciones turísticas que van desde Roma a Venecia, pasando por Nápoli o Florencia, sin embargo, también tiene otras alternativas, quizás menos populares pero igual de mágicas y bellas.
Una de estas en la región de Trento, en el norte, allí donde se encuentran los límites con Austria y Suiza las provincias de Trento y Bolzano exhiben hermosas postales en pequeños poblados llenos de vida, rodeados por un singular paisaje alpino que combina montañas, con lagos, el orden de la vita cotidiana y la estructura italiana, con calles angostas y monumentales edificaciones.
Trentino Alto Adigio se extiende desde el grupo de picos del Adamello - Brenta y desde la cima Ortles y Cevedale, hasta los relieves más atractivos de Europa con las Dolomitas de Val di Fassa, Brenta, Val Gardena y Val di Fiemme.
La región tiene una extraordinaria variedad de paisajes, entre cumbres cubiertas de nieve, bosques, amplios valles, cursos de agua, lagos, y pueblos de ensueño con sus campanarios. Además es cuna de los principales centros de esquí de la región, con Madonna di Campiglio, Canazei, Moena, y San Martino di Castrozza que atrapan al turista en invierno y verano.
Para llegar allí la recomendación es viajar a Milán. Desde el aeropuerto internacional el visitante puede tomar un colectivo o un tren que lo traslade en dos horas o menos, dependiendo de la opción elegida.
Durante el camino el paisaje se va modificando, pasando del mar a las montañas, exhibiendo picos cada vez más imponentes. El primer poblado de la región en Trento, es Lago di Garda, una pequeña localidad donde se puede disfrutar de la tranquilidad del paisaje, su bella costa que bordea el lago homónimo, entre otros atractivos de gran valor histórico y artístico como el Palacio Pretorio y la Fortaleza del siglo XII, austera y elegante.
Rodeado de vegetación mediterránea, este es el lugar ideal para practicar múltiples actividades: ciclismo de montaña, vela, windsurf, buceo y excursiones en las montañas aledañas.
A 20 kilómetros de allí se encuentra Citta di Arco, uno de los sectores más importantes de la región. El camino está repleto de viñedos y se puede disfrutar en bicicleta, una opción única disfrutando y respirando su atmosfera tan particular. 
Los numerosos recorridos gastronómicos conducen hacia los viñedos del famoso pinot noir, a las zonas de producción de vinos espumantes y vinos blancos y a otras zonas, al descubrimiento de las especialidades locales, entre ellas las deliciosas castañas.
Pero si lo que se busca es cultura, el lugar ideal es Roveretto, otro pueblo cercano, un poco más alejado al que es necesario ir en taxi o camioneta. Desde allí se puede tomar el tren a Brescia, Venecia y Roma, recorriendo toda la majestuosa zona para conocer los lugares más tradicionales e históricos de Italia, en uno o dos días, dependiendo del interés y el tiempo. A estos se puede sumar la visita al territorio independiente del Vaticano, una meca del turismo religioso visitada a diario por miles de personas.
En Roveretto hay un importante desarrollo cultural y artístico con museos, castillos, la Ermita de San Colombano, la gran “Campana de la Paz”, y el Mart, nuevo centro de arte moderno.
De esta forma, el Trentino Alto Adigio es el lugar ideal disfrutar en verano, con paseos y excursiones en ambientes incontaminados como en los senderos del Parque Nacional del Stelvio, entre los bosques de Val di Fassa, o entre los lagos a gran altitud.

VIVIR ITALIA EN INVIERNO EN LAS DOLOMITAS
Las opciones son múltiples y diversas en esta región italiana. Luego de la provincia de Trento, llega el turno de Bolzano, la “Puerta de las Dolomitas”, la ciudad símbolo de unión entre la cultura alemana y la latina, como lo demuestra su catedral gótica.
Este lugar ofrece un panorama magnífico de paisajes, entre montañas hechas de muros de roca, glaciares, sistemas kársticos, picachos altísimos, torres y pináculos; y montañas incisas por los agentes atmosféricos. “Las Dolomitas”, como se las llama, son sin duda un auténtico monumento natural reconocidos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad y ofrece una experiencia inolvidable para los apasionados del esquí y de los deportes invernales.
La parte más occidental de la cadena de montañas es el grupo del Brenta, aquí se encuentra una de las capitales del turismo: Madonna di Campiglio. Conocida también como la “reina de las Dolomitas”, la famosa localidad de Pinzolo, se encuentra en Val Rendena y es uno de los mayores centros de esquí a nivel nacional.
La localidad cuenta con más de 60 kilómetros de pistas y 20 estructuras. Son famosas las pista 3-Tre (el nombre hace referencia a las “tres competiciones de Trentino”), en la que tienen lugar las competiciones de slalom especial de la Copa del Mundo de esquí alpino, y la Spinale Direttissima, que cuenta en su tramo final con elevadas pendientes.
Por su parte, Cortina es una de las localidades de montaña más famosas del mundo. Sede de las Olimpíadas invernales de 1956 y localidad de esquí por antonomasia, símbolo de la vida mundana italiana e internacional. Es que la perla de las Dolomitas ha sido siempre una meta excelente para los aficionados a la montaña y a sus paisajes, al deporte y a la diversión.