"Tres días de tranquilidad en los mercados no significa que las cosas se hayan resuelto"
El presidente insistió en la necesidad de equilibrar las cuentas públicas y lograr un consenso en torno al Presupuesto 2019 para dejar atrás las dificultades económicas. Contradijo a Patricia Bullrich y desestimó que los intentos de saqueos fueran promovidos por la oposición.

El presidente brindó ayer una conferencia de prensa en una bodega en Mendoza donde desarrolló actividades. Allí intentó explicar la crisis económica por las “seis tormentas consecutivas que hemos tenido que enfrentar en los últimos nueve meses”.

“No sabemos si no va a venir otra tormenta del mundo”, advirtió y repitió que la retención que se aplicará a las exportaciones es “un impuesto pésimo, malísimo”.

Consideró que para dejar atrás a la crisis hay que “sostener el rumbo y dar previsibilidad”. A la vez, opinó que el presidente del Banco Central, Luis Caputo, “sabe” de lo que habla cuando dice que la salida de la recesión será “lenta”.

En la conferencia de prensa donde se mostró junto al gobernador mendocino y titular de la UCR, Alfrejo Cornejo, Macri señaló que las “seis tormentas consecutivas” que atravesó la Argentina “en estos últimos nueve meses” desembocaron en la actual situación de crisis.

Consultado acerca de los dichos de Caputo, quien adelantó que salir de la recesión será “lento y doloroso”, el mandatario nacional afirmó que el presidente del Banco Central “es alguien que sabe, y cuando dice algo está convencido que va a suceder”.

Sin mencionar en ningún momento que a raíz de la corrida de los últimos meses el país sufrió una devaluación superior al 50 por ciento, Macri dijo que el hecho de que “hayamos tenido tres días consecutivos de tranquilidad (con el dólar) las cosas se han resuelto”. Para el mandatario, “el acuerdo con el Fondo Monetario y el presupuesto que esperamos aprobar en breve traerán tranquilidad para la demanda financiera del año que viene”.

“Ojalá perdure esta tranquilidad porque no sabemos si va a venir una séptima tormenta del mundo”, advirtió el Presidente, quien una y otra vez repitió que la Argentina debió acudir al FMI debido a que los mercados y los bancos dejaron de prestarle dinero a los países emergentes. El presidente, a quien la oposición ha calificado de “endeudador serial” agregó: “No podemos vivir más de prestado porque gastar más de lo que tenemos genera inflación”.

En el mismo ámbito, Macri justificó la recesión por “los problemas heredados”, y le agradeció a los exportadores “el enorme aporte que está haciendo”.

Macri también ratificó la alianza “con el partido radical” en Cambiemos cuando fue consultado sobre la diferencias entre Cornejo y la diputada Elisa Carrió. “Cuando empezamos, los pronósticos eran que no durábamos más que la elección, y seguimos trabajando en conjunto”, dijo y agradeció a la UCR por “el trabajo hecho desde el primer día”. Luego le hizo un guiño a Cornejo, cuando al ser consultado sobre la posibilidad de que fuera su eventual compañero de fórmula para los comicios de 2019 dijo que “a futuro están todas las posibilidades sobre la mesa”. Luego procuró aclarar que “para las elecciones falta mucho”.

TRANSICION

Para Macri, la situación actual es “una transición” y volvió a sostener que durante los dos primeros años de su gestión “habíamos tomado un envión” de crecimiento hasta que en los últimos seis meses “nos dimos un golpe”. “De golpe se cerró el crédito (externo), hubo devaluación y se detuvo la economía”, lamentó y, como si estuviera en campaña, propuso “dejar atrás 70 años de frustraciones”, es decir desde la aparición del peronismo en el escenario político nacional.

Más adelante insistió en que “hoy estamos utilizando la crisis para resolver nuestros problemas de fondo”, y desafió a la oposición sosteniendo “esperamos aprobar el presupuesto en breve”, instrumento que, junto con el nuevo acuerdo con el FMI, según él, “nos va a dar tranquilidad para la demanda financiera del año que viene”.

Antes de la conferencia, el mandatario se reunió con la mesa de competitividad vitivinícola “porque el vino pasó a ser un elemento fundamental para el desarrollo del turismo”, y luego recorrió el edificio del Escuadrón Núcleo Mendoza, de Gendarmería nacional.

Flanqueado por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, el presidente se refirió al precio del dólar y dijo que no sabe “de dónde salió” que debe estar a 40 pesos. Para el jefe de Estado, “el tipo de cambio es competitivo” y el próximo año habrá una inflación de un dígito. “Creemos que el tipo de cambio que tenemos es competitivo, nadie ha fijado el rango, no nos fijemos en los números”, expresó.

En tanto, sostuvo que el nuevo impuesto a las exportaciones aplicado por el Gobierno es “pésimo” pero necesario ante la “emergencia” económica. “Es un impuesto pésimo, malísimo en términos de lo que queremos, que es fomentar las exportaciones”, indicó el mandatario, que reiteró que se trata de “una necesidad de emergencia”. Además, estimó que “se va a ir licuando en el tiempo”, ya que se trata de una suma fija por cada dólar correspondiente a exportaciones.

Al hablar de los intentos de saqueo a supermercados de los últimos días, el presidente aseguró que se registraron “hechos aislados” y por ello responsabilizó a “grupos minoritarios violentos o directamente delincuentes” que aprovechan para “sacar algún beneficio personal”.