Tres horas que parecieron pocas con dos milésimas que definen un trofeo

El entusiasmo demostrado por los 32 equipos participantes una vez terminada la competencia en el autódromo de Río Grande dejaron la impresión que los pilotos hubieran querido girar un par de horas más con sus autos.

El hecho de rememorar viejas competencias, tiene a Tierra del Fuego en la mira de muchos entusiastas que siguen la actividad desde otros lugares. En el 2012 se comenzó con el “Gran Premio de la Hermandad Histórico” uniendo Río Grande con Porvenir con el armado organizativo de la entidad madre del deporte motor local. Muchos años después se pudo llevar a cabo la primera experiencia dentro del autódromo con los cuidados sanitarios que el momento presente indica.

Una prueba de resistencia como las “3 Horas de Río Grande” hecha el pasado fin de semana exige y mucho a las personas, autos y ayudantes que estuvieron unas 15 horas entre las prácticas del día sábado y la competencia cronometrada del domingo. Sin mayores problemas mecánicos y sin registrar ningún incidente en pista los 32 autos pudieron recorrer los 3260 metros buscando ser precisos.

El desafío planteado era que cada equipo informara un tiempo de vuelta el sábado y lo repitiera el domingo en dos series de una hora y media cada una.

Solo tres pilotos habían hecho esto antes, los venidos de Comodoro Rivadavia, José Ayerbe y Gastón Carletti mas el local Daniel Gallo lo que, a priori, los marcaba como posibles candidatos a llevarse la Copa Challenge. Completada la primera serie era Facundo Carletti, piloto de rally en actividad, sobre un Renault 12 del año 84 que marcaba todas sus vueltas con 70 centésimas de error promedio. Yanina Oller ubicaba al Renault 18 en el segundo lugar y Héctor Austin subía al último escalón del podio con su VW Senda del año 94.

La segunda serie es ganada por el joven Agustín Alvarado de apenas 18 años sobre el Renault 9, seguido del equipo ushuaiense de Saucedo- Tobares y Trevor Austin iguala lo hecho por su papá dejando al Senda en la tercera posición por delante del Renault 12 de Trejo-Carletti que desciende hasta la sexta posición.

Así planteados los escenarios de las series cronometradas, empezó un trabajo que consiste en comparar cada vuelta dada versus ese tiempo informado con anterioridad. Sorpresa general al encontrar que Trejo-Carletti y Austin-Austin empatan en 1 segundo 36 centésimas sus errores promedios después de girar durante 60 vueltas y tres horas de competencia. Algo inédito y que hizo pensar a la gente de cronometraje para no apresurar un ganador ni dejar dudas con el procedimiento aplicado hasta ese momento. Usos y costumbres hicieron que se tomaran diferencias en centésimas pensando que con eso era suficiente, repasando las planillas entregadas con los tiempos tomados con sensores se determina aplicar milésimas y realizar las cuentas nuevamente para ese par de equipos ganadores.

Por solo 2 milésimas, el Renault 12 se impone al VW Senda. Nuria Trejo y Facundo Carletti se quedan con un trofeo que bien pudo estar en poder de Héctor Austin y Trevor Austin ya que esa diferencia es imperceptible para el humano común. El podio lo completan otra pareja de pare de hijo, siendo los Alvarado con su Renault 9 los que se suben a un imaginario podio de esta primera edición aventajados por sólo once centésimas respecto del dúo ganador. Al escuchar el discurso de cierre de la presidente del Automóvil Club Río Grande, esta prueba va a tener continuidad el año que viene lo que hace que los cronómetros no se detengan para los entusiastas de los autos con más de veinte años en sus entrañas.

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