Hasta este miércoles por la tarde, un 59,31% de lectores de El Patagónico considera viable un retroceso de fase como forma de contener el avance de la Covid 19 en Comodoro y Rada Tilly.
Mientras, un 35,15% no cree en ese camino y un 5,55% carece de opinión taxativa al respecto. Son 1.929 personas las que respondieron la consulta.
Desde el sábado 22 de agosto ambas ciudades reportaron 412 casos positivos hasta anoche, lo cual llevó en estos días a intensificar las reuniones de los integrantes del Comité Operativo de Emergencia (COE) con el fin de analizar distintas variables para que no continuaran aumentando los casos.
Una coincidencia unánime es que a mayor circulación más crecen las chances de contagio, teniendo en cuenta que si algo demostró esta pandemia es que hasta que llegue la vacuna lo mejor es interactuar socialmente solo lo necesario.
A partir de allí les corresponde a las autoridades políticas hallar “el justo equilibrio” del que habla el secretario municipal de Gobierno, Maximiliano Sampaoli, entre la actividad económica y la situación sanitaria que esta semana ya no disimuló sus falencias, tanto en la capacidad de camas en Terapia Intensiva como en el agotamiento del recurso humano que se halla en estado de estrés desde el 20 de marzo, tal como crudamente expuso en las últimas horas la bioquímica Noelia Nickels.
Hay ciudades de la Patagonia –como Cipolletti- que ya exponen abiertamente la encrucijada de elegir a qué paciente le conceden un respirador, debido al colapso del sistema. En paralelo, esta tarde el presidente Alberto Fernández recibe a los integrantes de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) que este fin de semana alertaron sobre la crisis que se produce ante la falta de camas en Terapia Intensiva.
“Sentimos que no podemos más; que nos han dejado solos”, expresa la carta pública de los terapistas que se conoció antes de la reunión.
Justamente es para evitar estas situaciones que los municipios de Comodoro y Rada Tilly decidieron esta semana implementar medidas que desalienten la circulación cuando el Coronavirus también impacta a quienes deben controlar.
Mientras la pandemia se extiende desde el Area Metropolitana de Buenos Aires a casi todo el país, se empieza a tomar conciencia de que no en todas las ciudades, pueblos y parajes existen las condiciones de contención sanitaria si llegara la pandemia.
