Un allegado a la víctima dijo que solía verlo discutiendo con Juliana en la cancha

Un total de nueve testigos prestaron declaración ayer en el marco de la segunda jornada de juicio oral y público que se sigue contra Juliana Uribe, acusada por el homicidio agravado de su pareja, Samuel Ovejero. Uno de ellos, amigo del hermano de la víctima, recordó que solía verlos en la cancha de Newbery y reconoció que discutían, aunque lo minimizó al aclarar que lo hacían "como toda pareja".

Se llevó a cabo ayer la segunda jornada de juicio oral y público contra Juliana Uribe ante el tribunal que se integró con los jueces Raquel Tassello, Gladys Olavarría y Jorge Odorisio. La Fiscalía fue representada por el fiscal general, Adrián Cabral, mientras que la imputada contó con la asistencia técnica de los abogados José Palacios y Rosa González.

El amigo del hermano de Samuel fue el primero que prestó declaración ayer y recordó que el 29 de julio de 2017 él estaba a unos 50 metros del lugar del hecho, compartiendo bebidas en la casa de un amigo, desde donde dijo haber escuchado “pasar varias veces una Eco Sport que andaba dando vueltas al palo” y también refirió escuchar gritos que lo motivaron a salir a ver.

El testigo dijo que pasó caminando una mujer con dos nenes desabrigados y él le ofreció una campera, luego de lo cual entró en escena el hermano de “Samu” Ovejero y contó que lo habían matado.

En otro tramo de su declaración dijo que a Samuel Ovejero y la imputada Juliana Uribe los veía en la cancha de Newbery y que tenían “discusiones como toda pareja, pero nada más”.

LOS POLICIAS

La gran mayoría de los testigos de ayer fueron miembros de la fuerza policial y entre ellos el oficial de servicio de la Seccional Séptima y un oficial inspector de Infantería, quienes la noche del crimen se acercaron al lugar y tuvieron debida intervención.

El primero de ellos recordó que tomó conocimiento de una discusión en las calles Chazarreta y Timoteo Ortego, del barrio Máximo Abásolo, por lo que dispuso enviar un móvil al lugar, aunque pocos minutos más tarde le informaron que estaban trasladando un hombre herido de arma blanca en un vehículo particular al Hospital Regional, en virtud de lo cual se acercó a la dirección mencionada y se entrevistó con una vecina que le informó que el herido estaba apuñalado.

A partir de allí se alertó al fiscal de guardia, al jefe de la Comisaría y se dio intervención a la División de Criminalística, practicándose las diligencias de rigor, como la inspección ocular mediante la cual se divisaron manchas hemáticas sobre la calle Ortego a lo largo de unos 100 metros.

El testigo de Infantería dijo que esa noche se encontraba de recorrida cuando escuchó por equipo de radio policial que se producía un disturbio de dimensiones en el barrio Máximo Abásolo y se aproximó al lugar del hecho. Allí se encontró con el oficial de servicio y una testigo que le refirieron que había un herido de arma blanca, por lo que prestó colaboración para resguardar el lugar y brindar seguridad.

EL CRIMEN

El 29 de julio de 2017, aproximadamente las 0:20, Samuel Ovejero se encontraba en el interior de un automóvil en compañía de Juliana Uribe, con la cual mantenía una relación de pareja. Con ellos estaba un menor, hijo de ambos. Iniciaron una discusión por la devolución de una camioneta.

En ese incidente intervino la madre de la imputada, quien retiró a la criatura del lugar. Tras ello, según el fiscal, Uribe, con claras intenciones de darle muerte, tomó un cuchillo y le asestó al menos tres puñaladas a Ovejero. Una de las mismas fue en el tórax y le perforó el ventrículo derecho del corazón. También recibió un corte en la sien derecha y laceraciones en los dedos índice y medio de la mano izquierda.

El hermano de la víctima llegó rápidamente al lugar y también una dotación de la Seccional Sexta, resolviéndose el traslado inmediato, en forma particular, al Hospital Regional donde Ovejero finalmente falleció como consecuencia de un “shock hipovolémico irreversible producido por herida de arma blanca en tórax”.

El hecho fue calificado por el fiscal como homicidio agravado por la situación de convivencia, en calidad de autora para Uribe.

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