Un año con cambios en el marco legal y precios mundiales en caída

La nueva ley hidrocarburífera, y contar con YPF como empresa nacional representan dos herramientas con las que el Gobierno nacional proyecta incrementar la producción y poder dejar de importar combustibles y energía. En el plano provincial, Chubut apunta a terminar de renegociar sus contratos petroleros.

El año 2014 tuvo como gran acontecimiento la reforma de la Ley Nacional de Hidrocarburos, que con el número 17.319 regía desde finales de la década de los 60. Ante el nuevo panorama de la industria, en un auge en la zona neuquina por el desarrollo de recursos no convencionales, el Gobierno nacional y las provincias petroleras acordaron establecer beneficios para comenzar a extraerlos.

Pero también las provincias petroleras pidieron beneficios para sus propias cuentas, dado que la actividad impacta fuertemente en la vida cotidiana y el pasivo ambiental tiene que remediarse. Si bien lo ambiental quedó para otra discusión, sí se establecieron sistemas para que las provincias logren captar renta a través de distintos mecanismos.

Uno de ellos es el bono de reingreso a las áreas. Cuando una operadora firme el contrato de extensión de sus áreas, que llegaría a 10 años más, podría elevarse de tres a seis puntos más las regalías sobre el 12% impuesto. Es decir, que las regalías pueden mejorar a 15 puntos o a 18 puntos.

A nivel provincial, Chubut discutió con Pan American Energy nuevos aspectos para el convenio firmado en abril de 2007. Ahora, la empresa aporta cuatro puntos adicionales de regalías y se comprometió a incrementar la actividad en los yacimientos a su cargo, principalmente en Cerro Dragón.

La compañía desembarcó en su principal activo equipos perforadores de última generación, por lo que cumplió con su compromiso de mayor actividad. Aunque el año comenzó con una disputa por el subfacturación de precios que hacía PAE al vender crudo a su propia refinería.

Es que después de haber comprado una refinería a la que bautizó Axion, que cuenta con una red de estaciones de servicio, Bridas aprovechó para apuntalar el negocio. Como socia de PAE, junto a BP, cada barril de crudo Escalante se vendía a Axion a 60 dólares, mucho menos que el estandard del mercado interno.

Luego de muchas discusiones, el Gobierno nacional solicitó elevar el precio del crudo Escalante y Medanito en escalas. Es así que ahora todas las operadoras venden a 67 los barriles que salen del sur del Chubut y a 83 los que salen de la cuenca neuquina -de mejor calidad, más pedido para generar combustibles-.

Todavía faltan dos renegociaciones. La de ENAP Sipetrol y la de Sinopec. Si bien ambas tienen una porción pequeña del mercado provincial, lo cierto es que tienen una impronta propia al ser empresas nacionales. No sólo hay negociaciones de tipo técnico, también tienen un costado diplomático.

Como final de año, la preocupación está con el precio internacional del petróleo que si cae por debajo de la barrera de los 55 dólares podría afectar a la industria dado que ninguna empresa estaría obligada a cumplir con sus planes de inversión. Además, resiente a las cuentas provinciales porque el crudo exportado cotiza menos. El 18% del petróleo chubutense se exporta. Si el precio baja, la Provincia debe ajustar sus cuentas.

Aún en este contexto, la postura de OFEPHI es que se mantengan los precios internos y sostener la estrategia, despegándose así de cualquier vaivén del precio del crudo a nivel internacional. Así hasta que pase la tendencia de declino del precio mundial, que parece deberse a especulaciones de los grandes países productores ante un nuevo escenario donde Estados Unidos logró el autoabastecimiento.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico