Un día después que empezó el juicio los atraparon en un raid delictivo

Durante la madrugada del miércoles fueron aprehendidos como sospechosos de hurto, violación de domicilio y resistencia a la autoridad.

César Olivar y el adolescente de 17 años, quienes el martes comenzaron a ser juzgados por su participación en distintos robos domiciliarios, se vieron implicados un día después en nuevas causas mientras eran juzgados. Durante la madrugada del miércoles fueron aprehendidos como sospechosos de hurto, violación de domicilio y resistencia a la autoridad.

Así, una vez que concluyó la audiencia de juicio, César Olivar y el adolescente fueron llevados a otra sala par de la misma Oficina Judicial de Sarmiento para realizar la formalización de la investigación por otros tres delitos que habrían cometido el miércoles.

El acto judicial fue presidido por el juez penal Jorge Novarino. Lo que llamó la atención de las autoridades judiciales fue que los imputados que están en libertad comenzaron a ser juzgados el martes y doce horas después fueron apresados por una nueva serie de ilícitos.

El funcionario Julio Herrera detalló que el raid comenzó a las 2:55 del miércoles cuando según la acusación de la Fiscalía, los imputados ingresaron al patio de una vivienda de la calle Colonos Sudafricanos del barrio Federal II. La dueña alertó a la policía y los individuos se retiraron sin llevarse ningún elemento.

A los pocos minutos se introdujeron a una casa cercana donde intentaron robar un crique y un hierro tipo barreta que estaban en la caja de herramientas de un camión. También quisieron llevarse una batería del vehículo a la que no lograron desprender los bornes de los cables. Al llegar la policía escaparon y abandonaron los elementos en el lugar.

Minutos después fueron detenidos en cercanías del barrio 72 Viviendas, a pesar de que se resistieron. En ese contexto, Olivar arrojó golpes de puño y habría extraído una navaja para enfrentar a los uniformados.

De acuerdo a la presentación de la Fiscalía, a uno de los policías lo amenazó diciéndole: "me tienen cansado yuta de mierda, acércate y te corto todo".

Olivar quedó alojado en un calabozo y el menor de edad fue entregado a un familiar.

En ese marco el representante fiscal pidió que se declarara legal la detención de los jóvenes. Requirió un plazo de seis meses para concluir la investigación y el sobreseimiento del adolescente. En cambio para Olivar le imputó los delitos de violación de domicilio, hurto tentado y resistencia a la autoridad.

Luego, el detenido utilizó su derecho a declarar y aseguró que esa madrugada se encontraba en el pub “El Rayo” junto a otra persona. Agregó que la policía ingresó al local y le requirió sus datos. “Cuando salí del pub me siguieron hasta mi casa y cuando me detuvieron me golpearon. Yo nunca me resistí y no había hecho nada”.

El defensor oficial, Gustavo Oyarzun, no formuló objeciones y el magistrado formalizó la investigación en los términos solicitados por la Fiscalía y Olivar se fue en libertad. Mientras el menor de edad fue sobreseído.

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