El sismo de magnitud 7,3 activó alertas de tsunami y provocó evacuaciones en ambos países. El movimiento también se sintió en Ciudad de México y El Salvador, mientras las autoridades avanzan con la evaluación de la situación.
Un terremoto de magnitud 7,3 se registró este viernes en la zona fronteriza entre México y Guatemala, donde provocó evacuaciones preventivas y la activación de alertas de tsunami para sectores de la costa del Pacífico.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento ocurrió a las 11:48 (hora argentina) y tuvo su epicentro cerca de la costa de Chiapas, a una profundidad de 15 kilómetros. El temblor también fue percibido en Ciudad de México y en distintos puntos de El Salvador.
En Tapachula, una de las principales ciudades del sur mexicano, el sismo obligó a evacuar edificios. Alejandra Mendoza, trabajadora administrativa de un hospital público, relató que el movimiento fue ganando intensidad en pocos segundos, lo que llevó al personal a abandonar el inmueble de manera ordenada.
Minutos después se registró una réplica, situación que llevó a numerosos habitantes de Chiapas a permanecer en espacios abiertos como medida de precaución. En Suchiate, las autoridades locales desplegaron un operativo de monitoreo en las playas tras la advertencia emitida por el Centro de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos.
En Ciudad de México, el movimiento hizo vibrar edificios, aunque el sistema de alerta sísmica no se activó. El gobierno capitalino explicó que la energía liberada durante los primeros segundos del terremoto no alcanzó el umbral previsto para disparar la alarma. Una situación similar se registró en San Cristóbal de Las Casas, donde la población reaccionó por la percepción del sismo.
En Guatemala también se ordenaron evacuaciones preventivas de edificios públicos y privados. Según los primeros reportes oficiales, tanto en ese país como en Oaxaca y El Salvador no se habían confirmado víctimas fatales ni daños de gravedad.
La Secretaría de Protección Civil de Chiapas informó que mantiene un monitoreo permanente de la situación y pidió a la población revisar las instalaciones de gas y electricidad, evitar estructuras que puedan representar un riesgo y reportar cualquier emergencia a los servicios correspondientes.
