Un golazo de tiro libre puso de rodillas a River

A los 31' del segundo tiempo, Brusco anotó el único gol del partido. Ojeda, la figura de la visita, nada pudo hacer ante el gran remate del zaguero. En el primer tiempo, el arquero millonario le había desviado un penal a Tonelotto.

River sigue sin encontrar la victoria en el torneo Apertura y es más ayer sufrió su primera derrota en la competencia al caer por 1-0 como visitante frente a San Martín.
La gran expectativa que había generado la llegada de River a San Juan se vio recompensada con un buen espectáculo en el campo de juego. Los 18.000 espectadores que colmaron el estadio de la capital sanjuanina presenciaron un primer tiempo vibrante, con acciones de peligro sobre ambas áreas.
Los locales, con la intención de dar la sorpresa de la jornada, lejos estuvieron de salir a defenderse. Por el contrario, apostaron a los contragolpes rápidos, sobre la base de las subidas de Torres por la izquierda, el criterio de Décima en el manejo de la pelota, la velocidad de Carreño y la inquietante presencia goleadora de Tonelotto.
River, que todavía no había podido ganar en sus dos anteriores presentaciones, obviamente estaba obligado a atacar, en búsqueda de sus primeros tres puntos en el certamen. De los pies de Ortega y de un intermitente Belluschi surgieron las mejores posibilidades para el conjunto ‘millonario’, que hizo méritos tanto para llevarse la victoria como para irse perdiendo. Es que sus fallas defensivas fueron tan evidentes como las bondades de la bodegas sanjuaninas.
Hubo emociones para todos los gustos. A los 8 minutos, una ‘palomita’ de Tonelotto comenzó a erigir en figura al arquero Ojeda, quien desvió con una espectacular volada hacia el córner. Inmediatamente, respondió River con un ‘mano a mano’ de Rosales ante Monasterio, quien no sólo le tapó la jugada al atacante sino que también volvió a rechazar con sus pies el rebote, tomado dentro del área por el colombiano Falcao.
La mejor combinación de los dirigidos por Passarella se produjo a los 29 minutos, cuando Ortega -el más claro de la cancha cuando entró en contacto con la pelota- habilitó a Falcao, quien bajó el balón con su pecho dentro del área y se la tocó para la entrada de Belluschi. El remate del mediocampista exigió otra gran respuesta de Monasterio, quien voló nuevamente para sacarla al córner.
Apenas un minuto más tarde, nuevamente Belluschi tuvo una clara oportunidad, con un disparo de derecha que salió apenas junto al palo izquierdo.
A los 37' volvió a generar peligro Tonelotto, quien cabeceó a las manos de Ojeda un buen centro desde la izquierda de Torres. River le contestó rápido, otra vez con una gran habilitación del ‘Burrito’ Ortega para Falcao, quien remató abajo y Monasterio una vez más respondió con sus pies.
El partido estaba para cualquiera de los dos equipos. Pero los locales contaron con una inmejorable oportunidad sobre el final: Falcao tocó la pelota con su mano dentro de su propia área y el árbitro Beligoy no dudó en sancionar el penal. El goleador Tonelotto lo ejecutó fuerte, al medio del arco. Pero el arquero Ojeda se convirtió en héroe, al rechazar con sus pies. Fue un final a puro vértigo, digno del gran espectáculo que brindaron durante los primeros cuarenta y cinco minutos.
El complemento perdió algo de ritmo, pero no emociones. La salida de Ortega -ingresó Augusto Fernández- le quitó claridad al equipo de Passarella. Sin embargo, los visitantes siguieron contando con chances, como un remate de Alexis Sánchez, un intento de Nicolás Sánchez dentro del área y un fuerte disparo de Ponzio desde lejos.
Los sanjuaninos también tuvieron lo suyo en la etapa final. La más clara fue a los 27 minutos, cuando Torres encaró de derecha a izquierda y, cuando pudo sacarse la marca de Tuzzio, probó con un zurdazo que se estrelló en el palo izquierdo. Hasta que a los 31 minutos, se rompió la sólida pared construida con cada una de las acciones de Ojeda: Brusco ejecutó un tiro libre con brillante precisión y clavó la pelota en el ángulo izquierdo (1-0).
Los desesperados intentos por alcanzar la igualdad por parte de River chocaron contra una muralla inexpugnable: el arquero Monasterio, quien se lució en cada intervención y se convirtió en gran figura del encuentro.
Así, San Martín sumó su segundo triunfo en el torneo Apertura y se afirma en su sueño de mantenerse en Primera. Para Passarella, parece el inicio de un calvario, una proyección al ámbito futbolístico del caos que impera en la entidad de Núñez, de un tiempo a esta parte.

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