Quiero contar que desde hace varios años venimos protegiendo, alimentando y ubicando en familias a los cachorros de las "perritas de la ruta" (colaboró en ello mucha gente que no nombro por desconocer sus identidades), que tienen sus refugios frente a las empresas Ford y antes pernoctaban en el predio de la ex "La Costa".
Con muchísima dificultad, hasta hace unos días habíamos podido esterilizar a cuatro y nos faltaba la "amarilla" que le tiene miedo a todo y por ello es muy arisca (las cinco son muy buenas; nunca atacaron ni mordieron a persona alguna), gracias a Liliana V. Marina G., Cristina A., y Damián la atrapamos y ya está castrada (en febrero tuvo cachorros en el caño de desagüe de la ruta y gracias a "mascoteras" encontraron todos una familia adoptante).
A estas perritas las quieren mucho y mucha gente les lleva comida y abrigo. Liliana C. les regaló la cucha grande; Rubén C. la cucha chiquita (les falta una cuchita).
Ellas son felices viviendo en ese pequeño lugar y todas juntas. No podrían estar en una casa, se escaparían, son callejeras por derecho propio como dice la canción.
Así como son muy queridas, también estamos preocupadas porque estamos en conocimiento de que a una persona de la empresa les molestan las perritas y quiere eliminarlas de ese lugar (piensan en veneno).
Abogamos para que estas queridas perritas -la tetita, la reina líder, la negra, la mamita y la amarilla- no tengan la desgracia de morir envenenadas. Pedimos a todos los que respetan al perro callejero que las custodien y evitemos que se cumpla esta amenaza.
Un ejemplo a destacar e imitar es la empresa Toyota, que refugió a dos perritos callejeros, les puso dos cuchas, los cuidan y alimentan.
A las autoridades municipales les pedimos que no se dejen presionar e intenten sacar a las perritas.
A los animales no hay obligación de quererlos, pero sí hay obligación de respetarlos.
Juan Carlos López Badra
DNI 7.811.203
