Un hombre cambió de género solo para ver a su hija

Cuenta con denuncias de violencia de género y abuso interpuestas por su pareja que le han impedido ver a su hija, pero él asegura que es todo falso y que el hombre está en desventaja ante la Justicia.

Eduardo Becerra lleva años peleando por ver y tener la custodia compartida de su hija, hoy de 4 años, y es que su deseo de ser un padre presente se vio minado por algunas denuncias -según él, falsas- que se lo han impedido. En ese marco es que a mediados de 2020 decidió iniciar los trámites para cambiar de género legalmente, algo que espera lo acerque a su hija y lo saque de la "indefensión por ser varón" ante la Justicia.

A partir de esta semana, tal como lo demuestra su documento nacional de identidad y su partida de nacimiento, Eduardo pasó a llamarse "Eduarda" y es de género femenino. Sin embargo, lo suyo no se trata de un género autopercibido, sino de un cambio que realizó convencido de que por ser hombre se encuentra en desventaja.

"Como varón tenía agotados todos los recursos, toda la violencia que he sufrido en estos años, nunca se me aceptaron denuncias ni en fiscalía ni en Familia, la Justicia hacia la mujer es ciega. Si una denuncia, al hombre lo detienen y puede quedar detenido o con tobillera; la mujer no necesita decir ni la hora ni el día del hecho de violencia por la nueva ley de género", explicó a LM Neuquén.

En este sentido es que asegura que las denuncias que su ex pareja ha radicado en su contra, por hechos de violencia de género e incluso abuso sexual contra su hija de 4 años, no son más que un intento de obstruir su derecho de verla. Es así que el hombre comenzó a tener problemas para ver a la niña luego de la separación, llegando a no tener contacto con ella por varios meses por disposición de la Justicia. En los últimos 10 meses, la ha logrado ver un total de tres veces.

"Ya no sé qué hacer la próxima vez que vea a mi hija, qué decirle, si debería despedirme porque yo la veo y sé que al día siguiente voy a tener una nueva denuncia. No te puedo explicar lo que se siente recibir una denuncia por abuso, colma todo, te destruye el alma", expresó.

Su desesperación llegó a tal punto que Eduardo comenzó a filmar cada encuentro con su ex pareja para tener evidencia a su favor en caso de nuevas denuncias y hasta asegura que llegó a instalar cámaras en su casa también para que quede registro de las interacciones con su hija. No obstante, su causa continúa en una suerte de estancamiento que no le permite reanudar el contacto con la pequeña.

Todo esto lo llevó finalmente a tomar la drástica decisión de cambiar su género en papeles. "La nueva ley de género no está mal, pero está siendo pésimamente usada y a uno lo dejan en total estado de indefensión por ser varón", sostuvo.

Consultado sobre si realmente cree que este cambio en su documento puede modificar su situación ante la Justicia o protegerlo de alguna manera, como planteó ante las denuncias por violencia de género, admitió: "No sé, pero ante la desesperación de perder un hijo, hago cualquier cosa. Si me decís que pisando la luna puedo volver a ver a mi hija, en este momento estaría construyendo un cohete. Uno hace lo imposible porque es una situación muy desesperante".

Además, agregó: "Por lo menos, el día de mañana mi hija va a ver que papá hasta cambió de género con tal de tener la posibilidad de volverla a ver".

Eduardo forma parte de la agrupación Padres de Río Negro y Neuquén, compuesta por padres del Alto Valle que luchan por ver a sus hijos en distintos contextos y que vienen impulsando varias convocatorias para pedir que la Justicia investigue a cada padre antes de prohibir los vínculos y pedir que se penalicen las denuncias falsas.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico