Un hombre persigue y acosa a las hijas de su expareja

Se presenta en el trabajo de la hija mayor y en la escuela de la menor. Le arroja cosas al balcón de la vivienda y está permanentemente hostigandolas.

Su vida y la de su herma de apenas diez años se convirtieron en una pesadilla por el hostigamiento del exnovio de mamá, quien puso fin a la relación de 10 meses, pero no la deja en paz.

El hombre, que tiene cerca de 50 años, todas las noches pasa frente al edificio de la familia de mujeres y les toca bocinazos a las 12 de la noche. Se presenta en la puerta de la escuela de la nena, en el trabajo de la mujer.

"Mi mamá siempre tuvo una relación de hostigamiento y control con este hombre. Pero hace dos meses cuando volví de vacaciones ella había terminado definitivamente el vínculo con él. Tuvimos que cortar el timbre, porque lo tocaba varias veces al día", relató Florencia, de 23 años.

"Él cuando estaba de novio con mi mamá le decía que yo la quería controlar. La psicopateaba y manipulaba, yo creo que hay cosas que no me contó. El hostigamiento se incrementó desde que ella terminó la relación. No hay agresión fisica, pero no te deja vivir en paz", relata la joven, que vive junto a su mamá de 46 años y su hermanita en el barrio porteño de Almagro.

"La policía nos dice que mientras no se baje del auto no puede hacer nada. Parece que para la ley como no hay violencia física no califica como delito grave, pero no podemos seguir viviendo así", sostiene y agrega: "hubo una restricción de acercamiento, pero por mail le avisaron a mi mamá que se había levantado. Ella tiene el botón antipánico".

"Nosotras lo único que queremos es que nos deje en paz. El viernes salí a trabjar las 7 y media y estana a 20 metros de mi casa. Me amenazó con denunciarme a mí porque lo hice público en redes. No sé ni donde vive, sé que es a unas 15 cuadras de acá pero no más que eso. Cuando era novio de mi mamá venia él, nosotras nunca fuimos a su casa. Yo divulgué su cara para que los vecinos llamen a la policía si lo ven. La situación es muy díficil", explica.

"A mi mamá la llama desde números privados. No podemos dormir. Te altera. Arroja cosas al balcón, al principio chocolate, luego basura. El jueves escuché un ruido. Mamá ya había bajado la persiana porque estaba molestando. Al día siguiente encontré en el balcón una bolsita con caramelos, una carta de disculpas y una cadenita de mi mamá. Después ella me contó que días antes se la había arrancado en la puerta del trabajo", sostiene la joven y relata que su mamá lo denunció.

"El 24 de diciembre aún estaban de novios. Mi hermana y yo no quisimos cenar con él. Estuvo toda la noche con el auto estacionado en la puerta. No podemos vivir así", reclama la joven.

Fuente: crónica.com.ar