Personal de la comisaría de Km 8 protagonizó este martes un singular episodio que terminó con la entrega voluntaria de material explosiva por parte del ciudadano Pablo Sebastián Benítez.
A las 19:45, los policías se hicieron presentes en la vivienda ubicada en el barrio Comipa, donde su morador les permitió el ingreso. De inmediato, tomaron fotografías e hicieron mediciones de las ventanas ya que desde afuera tenían colocadas placas de madera.
Precisamente, junto a una de las ventanas había una estantería donde se hallaba exhibida como adorno una granada de mortero. Se le explicó a Benítez que se trataba de un elemento de guerra, prohibido para el acopio y manipulación civil ya que provoca un riesgo para sí y para terceros.
Sorprendido, el vecino aceptó no haber tenido noción del peligro, contando que es un objeto que adquirió hace siete años luego de limpiar un galpón en Rada Tilly, cuyo dueño le permitió que se la llevara.
De inmediato, entregó en forma voluntaria el objeto, dándosele intervención al personal de la División Explosivos que a las 21 llegó al lugar bajo el mando del subcomisario Matías Campos y la oficial Georgina Gómez y confirmó que se trataba de una granada de fusil de 40mm., sin carga propulsora.
