Un imputado por violencia de género quedó libre pero será vigilado con tobillera
Se trata de Jonatan Guerrero, a quien la Fiscalía le imputa haber atacado a su expareja en la calle y haberla agredido con un palo.

Jonatan Guerrero, quien de acuerdo a la imputación de la Fiscalía, resultó detenido al ser sorprendido por un policía cuando agredía a su expareja en la calle, fue sometido ayer a una audiencia de control de la prisión preventiva en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia, tras lo cual recuperó la libertad. Se le colocó una tobillera electrónica con el objeto de controlar la medida de prohibición de acercamiento a la víctima.

El martes había sido sometido a la audiencia de control de detención donde se le había formalizado el caso de violencia contra su expareja y se dictó su prisión preventiva hasta ayer cuando se le colocó el dispositivo electrónico.

Presidió la audiencia la jueza penal Raquel Tassello. Por el Ministerio Público Fiscal asistió la fiscal general María Laura Blanco, mientras que la defensa de Guerrero fue ejercida por el abogado de la Defensa Pública, Ricardo Amado Coelho.

En la audiencia se le explicó al imputado el funcionamiento del dispositivo electrónico que se le colocó, tanto a él como a la víctima, por lo cual no podrán acercarse mutuamente.

El caso investigado ocurrió el 11 de marzo, alrededor de las 17:50. Según la imputación de la Fiscalía, Angel Jonatan Guerrero, se acercó a su expareja, quien se encontraba junto a una amiga en la esquina de las calles 13 de Diciembre y Aristóbulo del Valle.

De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, Guerrero comenzó a insultar a la víctima y a ponerle pegamento en la cabeza, tras lo cual tomó un palo y le pegó con el mismo en la boca.

Además de cometer la agresión, el imputado vulneró la medida cautelar de prohibición de acercamiento que pesa sobre él, la cual se encuentra vigente por tres meses y fue debidamente notificada desde el 1 de febrero. Dicha medida de restricción le impide aproximarse a la víctima y fue implementada por la jueza de Familia, María Marta Nieto.

La víctima presentó heridas en su labio de carácter leves y el caso fue calificado en forma provisoria como “desobediencia judicial, en concurso ideal con lesiones leves, agravadas por haber sido cometidas contra una persona que se mantuvo una relación de pareja”, en calidad de autor para Guerrero.