Un joven ajeno al conflicto recibió un tiro cuando balearon una casa
J.R., de 19 años, resultó lesionado de un disparo en su brazo izquierdo en momentos en que un grupo baleó una casa y una camioneta en Juana Azurduy y Cabo Julio Benítez. El joven pasaba por el sector y quedó en medio del tiroteo. Fue trasladado a una clínica privada del barrio Pueyrredón por sus familiares para luego ser derivado al Hospital Regional. Hay dos sospechosos detenidos. El conflicto tendría origen en una interna del gremio de la Unión Obrera Metalúrgica por despidos en una empresa.

Al cierre de esta edición personal policial de la Seccional Quinta, a cargo del comisario Darío González, continuaba trabajando para dar con los autores de un ataque armado que se produjo en Juana Azurduy y Cabo Julio Benítez del barrio Isidro Quiroga. Como consecuencia de esa agresión contra una vivienda, un joven que pasaba por el lugar terminó herido en su brazo izquierdo.

Según fuentes consultadas, el joven caminaba ayer, a las 17, por ese sector del barrio Isidro Quiroga cuando observó que varias personas comenzaron a disparar contra una vivienda y contra una camioneta Toyota Hilux. Dos disparos dieron contra la casa, otros dos contra la pick-up y un quinto disparo impactó contra el brazo izquierdo de J.R, de 19 años.

Los autores de los disparos escaparon rápidamente del sector mientras que el joven pedía auxilio tirado en el suelo. Sus familiares decidieron llevarlo, inmediatamente, a un centro asistencial del barrio Pueyrredón donde le realizaron las primeras curaciones.

En tanto, los vecinos, aterrorizados por la situación, dieron aviso a los efectivos de la Seccional Quinta quienes acompañaron a la familia de J.R. para brindar seguridad ya que los agresores habrían actuado a cara descubierta y se temía represalias contra la víctima. En el caso se encuentra trabajando personal de la Brigada de Investigaciones y el funcionario del Ministerio Público Fiscal, Facundo Oribones.

Los agentes policiales se encargaron de preservar la escena del ataque donde se encontraron cinco vainas servidas y un plomo. También inspeccionaron la Toyota Hilux y la vivienda y se tomaron testimonios de los residentes del sector. Esto posibilitó que dos personas fueran detenidas y quedaran a disposición de la Fiscalía.

Asimismo, los primeros testimonios coincidían en que el ataque se produjo debido a una interna que existiría entre integrantes de la Unión Obrera Metalúrgica por despidos en una empresa durante los últimos meses.