Un joven murió electrocutado y piden precaución en conexiones
Desde la SCPL hicieron hincapié en el peligro de las conexiones ilegales tras el fallecimiento de un joven electrocutado.

El hecho ocurrió en la madrugada del sábado en el barrio Standard Norte de la ciudad cuando un adolescente, que se encontraba descalzo en el interior de su vivienda, enchufó el cargador de su celular y recibió una fuerte descarga eléctrica por las irregularidades de las instalaciones internas. Aunque el joven fue trasladado rápidamente al Hospital Regional tras el incidente, los médicos no pudieron salvarle la vida.

Al respecto, el representante legal de nuestra entidad manifestó que “personal del Servicio Eléctrico acudió al lugar del siniestro el sábado por la tarde, por pedido de la fiscalía, para constatar el estado de la conexión eléctrica teniendo en cuenta que se había electrocutado una persona. De esta manera, verificaron que la vivienda, que es usurpada, estaba en fraude y se procedió a desafectar del suministro de energía para asegurar las instalaciones”.

“Había un cable unipolar que se conectaba directamente a la línea de distribución de energía y entrada al domicilio; por lo tanto no había ningún tipo de protección térmica ni un pilar”, detallaron desde dicha área.

Asimismo, la presidente de la Cooperativa, Anabella Cardillo, lamentó lo sucedido e hizo un llamado a la comunidad para concientizar sobre el peligro que conllevan las conexiones irregulares y el riesgo que implica para el grupo familiar.

“Este desafortunado accidente, que se cobró la vida de un chico de 16 años, se podría haber evitado. Las conexiones clandestinas y la adulteración de medidores son realizadas sin considerar medidas de seguridad indispensables generando un alto riesgo de electrocución para las personas o de cortocircuitos que pueden provocar incendios. Además, deterioran las redes de nuestra SCPL afectando la calidad del servicio, provocando cortes y baja tensión que perjudican a los asociados”, sostuvo la ejecutiva.

Por último, Cardillo agregó que “el robo de energía, en sus distintas metodologías, genera excesos de consumo no registrado que sobrecargan las líneas y generan una disminución en la calidad de servicio que reciben los vecinos que están correctamente conectados, generando problemas de tensión o cortes por manipulación indebida de las redes”.