Un ladrón armado asaltó una panadería en barrio Standart

Un asaltante encapuchado robó a punta de arma de fuego la panadería “La Princesa” del barrio Standart Sur, el miércoles a las 19:50. Esperó a que se retiraran todos los clientes y cuando la empleada quedó sola para comenzar a cerrar y limpiar apareció en escena para amedrentarla y apoderarse del dinero.

Una de las cuatro sucursales que la panadería “La Princesa” tiene en la zona norte de Comodoro Rivadavia fue asaltada el miércoles a las 19:50 por un delincuente armado que tras amenazar a la empleada se alzó con la recaudación.

ALGO SOSPECHOSO
Faltaban pocos minutos para el cierre de la panadería ubicada en avenida Teodoro Petroff y Reynaldo Bruno. La empleada, que se encontraba sola, terminaba de atender a los últimos clientes en busca de baguettes para la cena, cuando de repente levantó la mirada hacia fuera.
La mujer observó a un joven apoyado en la pared se escondió y volteó la cabeza mirando hacia el interior. Fue una actitud que a la trabajadora le resultó bastante sospechosa, pero no alcanzó a reaccionar, ya que en esos momentos el individuo ingresó al comercio.
La empleada lo miraba desde el mostrador. En el local ya no había nadie más y el supuesto cliente no entraba a comprar, sino iba decidido a robar.
El joven encapuchado con gorro de lana y una campera larga negra llevaba colocada en sus espaldas una mochila del mismo color. De pronto, una vez en la puerta abrió la mochila y sacó a relucir un arma de fuego.
Según describió la damnificada a la policía, el arma era larga y grande, negra y se veía peligrosa, presumiblemente un revólver. Fueron solo segundos. El delincuente se acercó hasta el mostrador y le apuntó a la empleada, exigiéndole que le entregara toda la plata.
“¡Dale pendeja dame toda la plata que tenés ahí, yo sé que tenés mucha plata ahí adentro!” le habría exigido el asaltante. Es un dato que hace sospechar a los investigadores que el delincuente ya había concurrido a la panadería y tenía conocimiento del movimiento de dinero que había en el lugar.
El ladrón se mostraba exigente y amenazaba una y otra vez a la empleada. Con una mano sostenía el arma, con la restante golpeaba fuertemente y en reiteradas oportunidades la balanza. Luego le acercó a la víctima la mochila negra de la que había sacado el arma y le dijo que metiera toda la plata allí.
La joven empleada y también madre de un niño, con mucho miedo por la situación hizo caso al delincuente que la amenazaba constantemente con disparar. Una vez que en la mochila colocó lo más de dos mil pesos de la caja recaudadora, el delincuente dio media vuelta y se marchó.
Cuando el asaltante salía por la puerta, dijo: “Ahora si llamá a la policía”, como jactándose de la impunidad con la que se manejaba.
La joven totalmente shockeada permaneció en el lugar sin reaccionar. Entonces, un vecino que cruzaba por el lugar observó movimientos raros y avisó a otro comerciante que se comunicó de inmediato con la policía, informando que había un asalto en el lugar.
Así, rápidamente asistieron a la víctima, que continuaba en estado de shock ante la situación vivida. Incluso se supo que la policía identificó a otro joven que había intentado comprar pan en la panadería y finalmente no lo hizo.
El asaltante aparentemente habría escapado en dirección a Standart Norte. En la investigación tomó intervención la Comisaría de Kilómetro 8 junto a la Brigada de Investigaciones.
Otra empleada de la panadería ayer, en diálogo con Diario Patagónico, se manifestó preocupada por la falta de seguridad en el sector y pidió a las autoridades que se realice una recorrida más asidua por ese sector comercial del barrio Standart Sur.

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