Un mes de prisión para el carnicero Martínez

Pasado el mediodía de ayer se concretó en sede de los tribunales penales del barrio Roca la audiencia de control y apertura por el homicidio de Abelardo Liempis, por el cual está imputado Kevin Martínez. La fiscal solicitó se le formalice el hecho en contra del imputado bajo la calificación legal provisoria de homicidio simple, se declare legal su detención y se dicte su prisión preventiva. En contraposición, la defensora planteó la legítima defensa, exceso en la legítima defensa o legítima defensa de un tercero, requiriendo su arresto domiciliario. El juez accedió a la requisitoria fiscal y le dictó un mes de prisión a Martínez.

Presidió el acto el juez Jorge Odorisio, mientras el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por Cecilia Codina y Eve Ponce; la defensa de Josué Kevin Martínez (23) fue ejercida por Cristina Sadino, defensora pública.

La fiscal Codina solicitó se formalice el ilícito acontecido el domingo, detallando que a las 22:30 Abelardo Liempis (25) junto a su pareja se apersonan en el mercado “Daniela”, ubicado en la calle Código 475, al 220, del barrio Abel Amaya, siendo atendidos a través de una reja.

La víctima adquirió una caja de hamburguesas y la pagó, tal como informó en exclusiva El Patagónico en su edición anterior. La tragedia comenzó cuando Liempis comienza a agredirse a gritos con la esposa del dueño de la propiedad, amenazándola. Por eso sale al exterior –con un fierro en la mano- el propietario del comercio, de apellido Torrico Quinteros, forcejeando con Liempis.

En ese momento aparece en escena Kevin Martínez y le produce a Liempis un corte con un cuchillo “de atrás hacia adelante y de arriba hacia abajo”, lesionándole la arteria aorto-toráxica y provocándole su muerte por shock hipovolémico.

De allí que la Fiscalía requirió que se le formalice dicho hecho en contra de Martínez bajo la calificación legal provisoria de “homicidio simple”, en calidad de autor.

Codina solicitó asimismo se declare legal la detención de Martínez y el plazo de tres meses para concluir con la investigación. Igual tiempo solicitó de prisión preventiva en base a la existencia de elementos de convicción suficientes para tenerlo como probable autor del hecho y a la existencia de los peligros de fuga y entorpecimiento de la investigación.

También hizo mención a la gravedad de la pena, en caso de declararse responsable, y a las circunstancias en la que ocurrió el hecho, “por la espalda y cuando la víctima se encontraba indefensa”.

“ME DESBORDE”

En contraposición, la defensora del imputado argumentó que se trató de un caso de “legítima defensa”; es decir la antijuricidad del acto, un exceso en la legítima defensa o bien la legítima defensa de un tercero. No cuestionó la legalidad de la detención.

Por su parte el imputado Martínez accedió a declarar asegurando “yo sé que hice mal, en ese momento fue una reacción. Salí impulsado, me desbordé e hice lo que hice… me dejé llevar por la ira”.

Seguidamente la defensora argumentó que si bien su defendido se puso en el lugar y tomó el rol de autor del hecho, ello fue “por la inseguridad que es la que nos hace actuar en ese sentido”, acotando que Liempis “hacía ademanes y se tocaba la cintura”, por lo que su defendido consideró que había “inminencia de agresión de su parte y se hallaba justificado” su ataque con un cuchillo.

Sadino recordó que en esta instancia rige el principio de inocencia y consideró que la expectativa de pena no puede ser el único parámetro para imponer una medida de prisión preventiva. Por eso solicitó el arresto domiciliario de Martínez y subsidiariamente que su prisión preventiva no supere los 15 días.

Finalmente el juez penal resolvió declarar legal la detención de Martínez y formalizar la apertura de la investigación preparatoria del caso, por el hecho y la calificación legal esgrimida por la fiscal. Dispuso un plazo de tres meses de investigación y un mes de prisión preventiva para Martínez.

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