Un policía muerto y otro herido en tiroteo

Un policía fue asesinado a balazos y otro resultó herido cuando se tirotearon con un hombre a quien quisieron identificar, en una estación de servicio de la localidad bonaerense de Munro, informaron ayer fuentes policiales.

Buenos Aires (Télam)
El hecho ocurrió cerca de las 20 del domingo en el playón de una estación de servicio situada en el cruce de la calles Mariano Pelliza y Coronel Rosetti, en esa localidad del partido de Vicente López, al norte del conurbano.
Voceros policiales explicaron a Télam que el móvil de la cuadrícula estaba recorriendo la zona en búsqueda de un sospechoso por un llamado al 911.
Al llegar el móvil a la estación de servicio, los oficiales  Luis Barrientos y su compañero Walter Gutiérrez vieron a un hombre que estaba inflando las gomas de una bicicleta y le pidieron documentos, pero el sospechoso extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar.
Los policías sacaron sus pistolas y se originó un tiroteo en el cual se realizaron más de 20 disparos, dijeron las fuentes policiales.
Como consecuencia del tiroteo, los oficiales Barrientos y Gutiérrez fueron heridos cada uno de un balazo que en ambos casos entró por el hemitórax, por el costado de sus chalecos antibalas.
Barrientos fue trasladado al hospital Churruca pero falleció ayer a la madrugada, mientras que Gutiérrez fue trasladado a un hospital de la zona, donde permanecía internado aunque fuera de peligro.
Luego del tiroteo, la policía realizó un rastrillaje por la zona y encontró al presunto atacante herido de bala y escondido en el techo de una vivienda de la villa Borges, ubicada a dos cuadras de la estación de servicio.
El sospechoso fue identificado por la policía como José Alejandro Avalos (44) y fue trasladado al hospital Belgrano de San Martín, donde está internado en terapia intensiva, contaron las fuentes.
El hombre, al momento de su detención, tenía impactos de bala en los brazos y en una pierna y todo hace suponer que fue herido por los policías.
Además, a Avalos se le secuestró una pistola 11.25, el mismo calibre de algunas de las vainas encontradas en el playón de la estación de servicio.
Un jefe policial contó a Télam que “el arma del delincuente estaba encasquillada (trabada) y por eso no realizó más disparos, podría haber matado a los dos”.
El episodio es investigado por personal de la comisaría tercera de Vicente López con sede en Munro, la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro  y la Unidad Funcional de Instrucción 1 de Vicente López Oeste, a cargo de la fiscal Beatriz Molinelli.
La causa quedó caratulada como “homicidio agravado, lesiones graves, portación y tenencia ilegal de arma y munición de guerra”.

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