Un productor deberá donar 900 kilos de carne por falsificar sellos de Bromatología
Se llegó a una conciliación con el productor Darío Cleland por falsificación de sello público y distribución de sustancias alimenticias peligrosas. La Justicia dispuso que deberá donar 900 kilos de carne a instituciones de la comunidad que cuentan con comedor.

Por pedido de la Funcionaria de la Oficina de Solución Alternativa de Conflictos (S.A.C), Tamara Bernardi y el Fiscal Herminio González Meneses, el Juez Jorge Novarino homologó los acuerdos conciliatorios arribados por las partes, en el marco de una investigación por el delito de falsificación de sello público, en concurso ideal con distribución de sustancias alimenticias peligrosas.

La resolución consiste en que el responsable penal debe donar 900 kilos de carne vacuna, en favor de cuatro escuelas, el jardín maternal municipal "Vittorina Britapaja", el Hogar de Ancianos "Mari Mari Peñi" y un comedor del barrio Progreso.

En la audiencia desarrollada esta mañana el representante del Ministerio Público Fiscal indicó que "las partes plasmaron su voluntad en los acuerdos objetos del presente pedido, como así la meta alcanzada por la Oficina de Solución Alternativa del Conflicto, en cuanto lograr la mínima intervención del derecho penal, restablecer la armonía entre los protagonistas, promoviendo la autocomposición en un marco jurisdiccional y con pleno respeto a las garantías constitucionales y posibilitando la reparación voluntaria del daño".

Asimismo, se detalló según relato la parte investigadora que por el delito de falsificación de sello público fue afectado el Estado Municipal. La representación legal de la Municipalidad fue ejercida por la abogada Fabiana Uribe. En tanto, por el delito de distribución de sustancias alimenticias peligrosas, resultó damnificado el Estado Provincial, representado por la Fiscalía de Estado a través de la Dra. Sila Mottesi. En ambos casos, el responsable penal fue identificado como Darío Sebastián Cleland (43).

En este contexto, Meneses indicó que la calificación legal escogida para el caso, fue como constitutivo del delito de falsificación de sello público, en concurso ideal con distribución de sustancias alimenticias peligrosas de conformidad con los artículos 45, 54, 201, en concordancia con los artículos 200 y 288 del Código Penal.

Asimismo, expresó que el Estado Municipal, debe notificar respecto de la aceptación de las instituciones e identificación de la persona que se encargará de retirar la misma. Con respecto al delito de distribución de sustancias alimenticias peligrosas, el victimario se comprometió a realizar una donación de seiscientos kilos de carne vacuna u ovina, en favor del Hogar de Ancianos "Mari Mari Peñi". Dicha entrega deberá cumplimentarse en el plazo de seis meses y la Directora de esa institución. ya firmó el acta de aceptación de dicha donación. También asumió el compromiso en retirar ella misma la mercadería en cuestión.

Por último, ratificó que Cleland, se comprometió a no reiterar un suceso de igual índole en el futuro. El ganadero debe procurar arbitrar los medios necesarios para verificar el cumplimiento de las reglas administrativas establecidas por ley, para la comercialización de las sustancias alimenticias que distribuye.

SE DISTRIBUIA CARNE EN COMERCIOS DE LA ZONA CON SELLO ADULTERADO

De acuerdo a los investigadores, el día 17 de febrero en la sede de la Fiscalía se recepcionó la denuncia de una Inspectora del Área de Bromatología del municipio. La empleada municipal se desempeñaba desde hace dos años en ese sector, y su función era controlar en los diferentes negocios comerciales con habilitación en el rubro carnicerías, el estado de la carne bovina, procedencia y guía de animales.

También, le correspondía inspeccionar junto a una médica veterinaria, los mataderos para verificar el estado de la mercadería y colocar los sellos oficiales, a fin de habilitar el respectivo reparto de la carne en los distintos comercios. En este contexto, sostienen que el 15 de febrero realizaron una inspección en una despensa y carnicería de la localidad. Allí constataron que la carne que se encontraba a la venta, tenía un sello adulterado.

Las funcionarias municipales indicaron que el sello no se correspondía con el que cuenta el Municipio. Esta marca, es colocada luego de la verificación en los mataderos. En consecuencia, procedieron al secuestro de la mercadería.

Asimismo, el titular del comercio inspeccionado, informó que su abastecedor de alimentos cárnicos era el productor Darío Clenand. En esa misma jornada, las empleadas municipales se presentaron en otro comercio, donde también secuestraron carne que estaba marcada con igual sello, ajeno al Municipio.

Finalmente, la denunciante señalo que al no haber sido debidamente controlada la mercadería secuestrada por el organismo correspondiente, se desconoce la procedencia de los animales y el estado de la carne, pudiendo constituir un daño para la salud de quienes la consumen.