Un super dejó de vender lácteos de La Serenísima por "aumentos excesivos"
"La Amistad" es una cooperativa que funciona desde 2004 en La Plata. "Estos aumentos afectan a nuestros clientes, es nuestro granito de arena", dijeron a Página/12.

Un supermercado ubicado en la ciudad de La Plata perteneciente a una cooperativa saltó a la fama esta semana por negarse a vender artículos de la cadena de lácteos La Serenísima debido a los "aumentos excesivos". Mediante carteles enfáticos en las góndolas, informaron que dejarían de ofrecer leches, quesos y cremas y otros productos de la firma de los hermanos Mastellone porque las subas "afectan a la economía" de los clientes.

"Se suspenderá la compra de artículos LA SERENÍSIMA debido a los aumentos excesivos de Mastellone Hnos (línea LECHES. QUESOS, CREMAS, MANTECA, FINLANDIA, ETC)", expresaron desde la cooperativas en carteles ubicados en las góndolas del supermercado La Amistad. "Esta Cooperativa no acompañará aumentos desmedidos que afecten la economía de nuestros clientes y trabajará con aquellas empresas cuyos aumentos estén por debajo de la devaluación y realicen un esfuerzo para no volcarle a nuestros clientes el costo del actual cambio en la moneda", se lee.

En diálogo con Página|12, uno de los socios de la cooperativa, Santiago Brito, relató que el primer conflicto de precios con La Serenísima lo tuvieron luego que se implementara el acuerdo de precios a comienzos de este año. "Nos sumamos a todas las promos bancarias que hay con los supermercados y participamos de los programas de precios de referencia y pertenecemos al acuerdo de Precios Justos", aclaró.

"Ahí comienza un poco nuestro primer problema con la gente de La Serenísima, que solo le respeta los acuerdos a las grandes cadenas. Estamos permanentemente en contacto con la Secretaría de Comercio notificando esto. La leche debería estar a 288 pesos para la venta y el último precio, por el cual decidimos no comprar, fue de 360 para nosotros", detalló Brito.

El cooperativista explicó que La Serenísima "trabaja con un precio de lista y bonificaciones", que se mantienen durante todo el año, con lo cual "uno siempre cuenta con la bonificación en el precio final del artículo, que va desde el 10% hasta el 30%", dijo Brito.

"Lo que hizo La Serenísima, inmediatamente después de las PASO y el martes cuando la moneda devaluó, fue sacar las bonificaciones, lo que hizo que haya un aumento de 30% del artículo y cuando le autorizan el 5% más, lo aumentan y es cuando ya decidimos no comprar porque esto significaba subas del 40 por ciento para el precio final", precisó Brito.

Y agregó: "Tomamos la decisión en base a cómo se manejaban otros proveedores de lácteos (nosotros trabajamos con empresas del interior, Manfrey, La Suipachense, Tregar y con Pymes como Vacalin) que bancaron la devaluación: entregaron toda la semana al mismo precio y hasta hoy que recibimos un pedido con precio de antes de las PASO y después los aumentos estuvieron entre un 15% y un 20% el que más ha tenido”.