Un vecino de Lisandro de la Torre solo salvó los documentos
Pedro Ernesto Delgado reside hace 30 años sobre la avenida Lisandro de la Torre al 2.900 y su casa fue cubierta por el lodo. Durante la madrugada del viernes, el hombre y su esposa tuvieron que salir por el techo para ser rescatados por los bomberos. Responsabilizó al municipio por los montículos de tierra que ingresaron a su domicilio. "Entramos con Weather y lo único que salvamos fueron los documentos; el resto se perdió absolutamente todo", lamentó entre lágrimas.
Un equipo periodístico de El Patagónico recorrió ayer un tramo de la avenida Lisandro de la Torre, donde se observaban las montañas de tierra acumulados sobre el bulevar. Las viviendas situadas en el lateral del barrio Juan XXIII estaban tapadas de tierra hasta las ventanas, al igual que muchos comercios que no funcionaban.
Otros vecinos con una bomba extraían el líquido cloacal de sus viviendas y la arrojaban a la calle donde permanecía una laguna de agua. Todos tenían un metro y medio de barro en el interior de sus viviendas. Otra característica de la postal de ese lugar era que no había máquinas viales limpiando la zona.
Pedro, padre de tres hijos y con idéntica cantidad de nietos, no pudo contener su tristeza ante semejante desastre a pesar de haber tomado las previsiones del caso e informar a la Municipalidad de Comodoro Rivadavia del peligro que significaba el canal evacuador de la avenida Roca.
"Es la peor tormenta que hemos tenido en muchos años. Hace 30 años que vivo acá y he sufrido inundaciones de menor envergadura. Trabajé durante 35 años para poder tener algo y hoy perdí absolutamente todo. Tengo que empezar de cero de nuevo y yo entiendo la situación de todo el mundo; todo Comodoro Rivadavia está colapsado pero esto ha superado toda las anormalidades que podemos sufrir en esta ciudad, analizó.
El hombre, que se desempeña en una empresa de servicios petroleros, señaló que construyó canteros de protección e informó a la Municipalidad por qué lo hacía. "En estos lugares llueve 10 milímetros y estamos inundados. Lo estuve hablando con el secretario de Obras Públicas, el ingeniero Abel Boyero, hará dos meses, planteándole esta situación".
El funcionario "me dijo que el canal evacuador (de la avenida Roca) no da abasto y no iba a aguantar ninguna tormenta porque no tiene salida y se desborda. Yo creo que acá en muchos años no se ha trabajado en infraestructura para poder solucionar los graves problemas que estamos pasando".
El vecino (que en su juventud jugó al fútbol en Talleres) no encontraba palabras para definir lo vivido. Relató que en los últimos días estuvo con mis hijos, amigos y gente que he contratado trabajando y adentro de casa con un metro y medio de agua. Entramos con Weather para poder por lo menos sacar algo... lo único que salvamos fueron los documentos y el resto se perdió absolutamente todo".
A ALQUILAR
El hombre recordó que después de la primera tormenta, el miércoles 29 y jueves 30 de marzo, el personal municipal juntó grandes montículos de tierra que dejó sobre el bulevar de la avenida. Pero, "el aluvión se lo llevo todo a las casas porque empezaron a trabajar y no terminaron. Este fue el grave problema, no fue la lluvia. Esta arena fue la que colapsó mi casa y la de mis vecinos".
Según Delgado, los únicos que concurrieron al barrio a extraer el barro fueron operarios de tres empresas de la industria petrolera, incluida en la que presta servicios, por lo que "hemos tenido un apoyo impresionante de ellos".
El hombre, entre lágrimas por el desastre sufrido, recordó que el día de la tormenta tuvimos que salir por atrás con mi señora; el lodo y la presión del agua me venció el portón de entrada. Tuvimos que salir por los techos de los vecinos y nos tuvieron que auxiliar los bomberos y la Municipalidad en una 4x4".
No obstante, recalcó que hay mucha responsabilidad del municipio, no sólo de esta gestión sino de las anteriores. Creo que no han trabajado en la infraestructura que necesita Comodoro Rivadavia. Todo hacemos a media, no es así. No puede ser que el municipio no luche con el Gobierno Nacional para que tengamos lo que nos merecemos para vivir con dignidad por lo menos".
Sentenció que ahora deberá terminar de sacar el barro del interior de su domicilio y "va a estar cerrado por lo menos un año. Me iré a alquilar, como empecé en mi primera época, graficó. A la par suyo, sus hijos Sebastián y Mauricio paleaban junto a un grupo de amigos y vecinos.
