Un verdulero desapareció y sospechan de su novia y un vecino

Gabriel García Gurrea salió de su casa el 20 de mayo pasado luego de discutir con su novia Pamela Antúnez y nunca volvió. Ahora ella, la principal sospechosa según la familia del hombre, y su presunto amante, Marcelo Campetella, fueron aprehendidos por falso testimonio.

Hace más de un mes y medio que el paradero de Gabriel Enrique Gurrea García es un misterio. El jueves 20 de mayo último, salió de su casa en Bahía Blanca después de discutir con su pareja y nunca más regresó ni tuvo contacto con nadie de su familia.

Gurrea García, de 46 años y apodado por sus allegados “Tibu”, trabajaba en una verdulería de la localidad de Punta Alta, a una hora de Bahía Blanca. Los primeros en notar su ausencia fueron sus propios compañeros de trabajo, que dos días después de la desaparición llamaron a su casa preocupados porque no había asistido al comercio.

La familia de Gabriel sospechó desde un primer momento de Pamela Antúnez, su pareja, y, como dudaron de su explicación sobre lo que había pasado, decidieron presentar la denuncia por averiguación de paradero, en una causa que investiga el fiscal Rodolfo De Lucía de la UFIJ N° 20.

En las últimas horas, la Justicia también puso en duda la palabra de la mujer: este martes, el fiscal De Lucía dispuso la aprehensión de Antúnez y de un vecino del mismo edificio de la pareja y presunto amante de la mujer, Marcelo Campetella, luego de que la policía detectara incongruencias en las declaraciones que brindaron por separado.

DETRAS DE LAS CAMARAS DEL HOTEL

A pedido del fiscal, además, la Justicia de Garantías de Bahía Blanca autorizó dos allanamientos, a cargo personal de la DDI local y efectivos de la Comisaría 1° junto al Grupo K9 de perros detectores, para continuar la búsqueda del joven desaparecido o indicios que permitan dar con él.

En las últimas semanas ya se habían realizado distintos rastrillajes sin éxito con efectivos de todas las comisarías de la ciudad, de personal policial local, de Caballería e Infantería, además de los canes rastreadores, en distintos sectores de Bahía Blanca, en la zona céntrica, en Ingeniero White, en Punta Alta y en General Daniel Cerri, donde vive su familia.

Los padres de Gurrea manifestaron públicamente sus sospechas sobre Antúnez desde el inicio de la búsqueda. “El sábado se comunicó conmigo el patrón de mi hijo preguntándome si Gabriel estaba en casa. Ahí me dice que desde el jueves no se presentaba al trabajo y que había intentado llamarlo a su teléfono, pero que le había contestado su pareja y le había dicho que habían discutido y que él había decidido irse de la casa”, contó Cristina, la madre de Gurrea García días después de la desaparición. “La llamé para ver qué pasó y me dijo ‘se fue, discutimos, pero no te hagas problema porque se fue bien. Me dio un beso y se fue hace tres días’”.

De acuerdo al relato de la madre de Gurrea, sin embargo, después de ese llamado nunca pudo volver a tomar contacto con Pamela, ni por teléfono, ni en su casa.

“La policía fue a buscar las cámaras al hotel de enfrente de la casa de ella y le dijeron que, a los cuatro días, los registros se borraban. Pero, a su vez, ella anteriormente había ido a pedir las cámaras también al hotel. ¿Con qué fin? ¿Por qué? ¿Qué esconde?”, se preguntó Cristina en esa oportunidad.

“Yo me entrevisté con Pamela en una oportunidad, de improviso, porque yo quería verle la cara y su reacción cuando le consultara lo que había pasado. Yo sabía cosas de ellos porque ella siempre me contaba todo. Me consideraba como una especie de padre”, indicó también Juan, el papá de Gabriel. “Cuando llegamos a ciertas circunstancias que explicó ella, y están en la causa por la explicación que le dio a la policía, no me quedé conforme con eso y se me presentaron muy serias dudas y aún persisten”, agregó el hombre en esa oportunidad.

De acuerdo a la descripción brindada, Gabriel es de contextura delgada, mide 1,75 metro de altura, tiene tez trigueña y cabellos cortos y oscuros. Uno de sus rasgos característicos es un tatuaje que ocupa todo el brazo derecho, además de otro de grandes dimensiones en la espalda, y un tercero en el pecho que dice “Papi, te amo”. No se sabe qué vestimenta llevaba puesta al momento de salir de su casa.

En caso de tener información, se solicita comunicarse con el servicio de emergencias 911 o llamar a la Comisaria 1ra. de Bahía Blanca, cuyo número es 2914551902. También al teléfono de la Fiscalía Nº20, 291 508 4407; o a los de la DDI Bahía Blanca, 455 0474/8091.

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